Publicado: 02/03/2026 UTC Mundo Por: Redacción NU

La tensión en Medio Oriente dispara el petróleo y hunde las bolsas

El temor a una interrupción en el estrecho de Ormuz eleva la volatilidad.
La tensión en Medio Oriente dispara el petróleo y hunde las bolsas
Redacción NU
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caída de las bolsas

La intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a poner en alerta a los mercados financieros internacionales este lunes, con un fuerte incremento en los precios del petróleo y caídas generalizadas en las bolsas de valores. La principal preocupación de los inversores es el riesgo de una interrupción en el suministro de crudo a nivel mundial, especialmente si se ve afectada la navegación por el estratégico Estrecho de Hormuz, por donde transita alrededor del 20 % del petróleo global.

En las primeras horas de negociación en Asia, los futuros del petróleo registraron aumentos significativos, con el Brent alcanzando subas de hasta un 13 % en la apertura de la semana. Este salto se da en un contexto de incertidumbre geopolítica extrema, impulsado por reportes de ataques a embarcaciones y una virtual paralización de tráfico de petroleros en la zona, lo que alimenta temores de desabastecimiento y daños a las rutas de exportación energética.

Frente a este escenario de riesgo, los mercados bursátiles reaccionaron con ventas masivas. En Asia, índices como el Nikkei 225 de Tokio y el S&P/ASX 200 australiano operaron en terreno negativo, reflejando la salida de activos considerados de mayor riesgo hacia opciones más seguras o líquidas. En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 también abrían a la baja, anticipando una jornada complicada para Wall Street.

La volatilidad no se limitó a las acciones: los inversores buscaron refugio en activos como el dólar estadounidense y el oro, que mostraron apreciaciones ante la fuga de capitales desde mercados de renta variable. En contraste, las divisas de países emergentes y las criptomonedas exhibieron movimientos más erráticos, penalizadas por la aversión al riesgo global.

Analistas económicos advierten que un cierre prolongado del Estrecho de Hormuz podría empujar los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril, con fuertes implicancias inflacionarias para economías que aún enfrentan presiones de precios. Esta situación podría influir en las decisiones de política monetaria de bancos centrales y recalibrar las expectativas de crecimiento global.

Mientras tanto, los mercados siguen de cerca el desarrollo de las acciones militares y las posibles respuestas diplomáticas. La evolución del conflicto y su impacto sobre la infraestructura energética de la región se han convertido en variables clave no solo para las cotizaciones de materias primas, sino también para la estabilidad financiera de muchos países que dependen de la importación de energía.

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