La Justicia vincula el atentado fallido a CFK con los discursos de odio
En los fundamentos de la sentencia de más de 500 páginas, la jueza Sabrina Namer advirtió que el ataque no “ocurrió en el vacío” sino en un contexto donde la construcción de un “enemigo común” a través de redes sociales y ciertos medios de comunicación contribuyó a legitimar la violencia política. Para Namer, ese entorno hizo que algunos imputados vieran el acto de matar a la ex presidenta como “un acto de justicia o heroísmo”, subrayó el texto del fallo.
“El odio en el discurso público fue una causal necesaria para que el hecho tuviera lugar”, afirmó Namer, y explicó que el discurso de odio puede transformar al adversario político en una figura susceptible de ser eliminada físicamente. La magistrada señaló además que, pese a la evidencia audiovisual del hecho y la confesión del principal acusado, aún persiste un sector de la sociedad que prefiere sostener teorías de “autoatentado” para eludir la reflexión sobre las causas sociales del episodio.
🚨SALIÓ EL FALLO POR EL ATENTADO A CRISTINA🚨
🗣️ Dijo la Jueza Sabrina Namer: "El ODIO EN EL DISCURSO PÚBLICO fue una CAUSAL NECESARIA para que el hecho tuviera lugar, la construcción de un ENEMIGO COMÚN" pic.twitter.com/zR0nDS5AWl— Revolución Popular (@RPN_Oficial) December 11, 2025
El tribunal también analizó el perfil ideológico de los imputados y su relación con agrupaciones de extrema derecha. Si bien no se probó que estos grupos hayan planificado directamente el ataque, la sentencia resalta la participación de los acusados en eventos previos organizados por uno de esos movimientos, y cómo ciertas consignas vertidas en espacios digitales y públicos se asemejaron al plan que finalmente ejecutaron pocos días después.
Los jueces descartaron que el móvil principal del ataque fuera la violencia de género, si bien reconocieron hostilidad basada en el género de la víctima, y calificaron el móvil del hecho como un “odio político” orientado a su figura como líder. “Matar a una mujer política con ideas que gustan a muchos y disgustan a otros tantos” fue una de las descripciones que Namer utilizó para ilustrar el contexto socio-político que, según el tribunal, facilitó la conducta violenta.
La sentencia también convocó a una reflexión más amplia sobre el papel de las instituciones democráticas y la sociedad en general frente a la polarización y la exaltación de discursos agresivos. Namer subrayó que el respeto por las diferencias y la convivencia democrática se erosionan cuando se habilita la intolerancia como modo de relacionamiento entre actores políticos y sociales, advirtiendo sobre los riesgos de no atender estas señales para prevenir hechos semejantes en el futuro.