Publicado: 29/05/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

La crisis económica impacta en la alimentación: menos lácteos

El deterioro del poder adquisitivo se traduce en menos consumo de leche, quesos y yogures.
La crisis económica impacta en la alimentación: menos lácteos
Redacción NU
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El consumo doméstico de productos lácteos en Argentina volvió a caer en febrero de 2026, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), a pesar de que la producción registró un crecimiento significativo. La caída de las ventas en el mercado interno refleja un escenario en el que el "poder adquisitivo limitado de los consumidores continúa afectando la demanda", generando tensiones en toda la cadena productiva.

Uno de los principales contrastes que marca el informe es la "desconexión entre oferta y demanda". Mientras el consumo interno muestra señales de debilidad, la producción continúa en expansión. En febrero, la producción láctea alcanzó los 821 millones de litros, lo que representa un "crecimiento interanual del 10,6%". Sin embargo, ese incremento no logró traducirse en una mayor absorción por parte del mercado interno.

Como consecuencia, se incrementaron los niveles de stock. Las existencias de productos lácteos alcanzaron los 950 millones de litros equivalentes, con una "suba cercana al 8% interanual", reflejando la dificultad para colocar la producción disponible. Este escenario obliga a la industria a buscar alternativas para sostener su actividad, entre ellas el aumento de exportaciones o la administración de inventarios.

El comportamiento de los precios aparece como uno de los factores centrales para explicar la caída del consumo. En febrero, los productos lácteos registraron un aumento del "2,2% mensual y cerca del 21% interanual", cifras que se ubican por debajo de la inflación general. El resultado es un doble impacto: por un lado, "márgenes ajustados para la industria", y por otro, una demanda que no logra recuperarse.

El informe del OCLA también señala que el comportamiento del consumo no es homogéneo entre los distintos productos. Mientras algunos segmentos industriales presentan cierta estabilidad, otros más sensibles al precio -como la leche fluida y productos básicos- continúan mostrando una "demanda más débil". A esto se suma una creciente "fragmentación del mercado", con diferencias en precios y canales de comercialización según la región.

De cara a los próximos meses, el comportamiento del consumo dependerá en gran medida de la evolución del poder adquisitivo y de las condiciones macroeconómicas. "Sin una mejora en los ingresos reales, el mercado interno difícilmente pueda absorber el crecimiento de la producción". Los datos de febrero confirman que la recuperación del consumo aún no se consolida y que el sector lácteo continúa transitando una etapa de ajuste.

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