Publicado: 08/04/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

La CGT define acciones legales y debate una movilización a Plaza de Mayo

El Consejo Directivo se reunirá el jueves en Azopardo.
La CGT define acciones legales y debate una movilización a Plaza de Mayo
Redacción NU
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La Confederación General del Trabajo (CGT) se encamina a una definición clave en su estrategia frente al Gobierno, en un contexto marcado por el conflicto en torno a la reforma laboral y el deterioro del poder adquisitivo. La conducción sindical convocará a una reunión de su Consejo Directivo para ordenar una agenda que combina acciones judiciales, paritarias y posibles medidas de fuerza.

Uno de los ejes centrales del debate será la continuidad de la ofensiva en los tribunales. El reciente fallo que suspendió provisoriamente más de 80 artículos de la reforma laboral reconfiguró el escenario y fortaleció la posición de la central obrera, aunque el conflicto está lejos de resolverse. La CGT busca ahora definir cómo sostener esa estrategia ante la inminente apelación del Gobierno, que podría escalar el caso a instancias superiores.

En paralelo, los dirigentes sindicales analizan el impacto de la coyuntura económica en las negociaciones salariales. Las paritarias aparecen bajo presión en un contexto de inflación persistente y caída de la actividad, donde varios acuerdos quedaron por debajo de la suba de precios. Esta situación limita el margen de acción de los gremios, que intentan sostener el empleo mientras negocian recomposiciones salariales.

En ese marco, la central obrera también evalúa convocar a una movilización hacia la Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador. La iniciativa, que podría concretarse el 30 de abril, forma parte de una estrategia para mantener presencia en la calle sin escalar de manera abrupta el conflicto con el Ejecutivo.

Sin embargo, la definición no está exenta de tensiones internas. Sectores más combativos del sindicalismo, agrupados en espacios alternativos, impulsan acciones propias y presionan por una postura más confrontativa. Esto obliga a la CGT a equilibrar posiciones y a buscar una señal de unidad en un escenario sindical fragmentado.

De cara al 1° de mayo, la central obrera enfrenta así un doble desafío: consolidar su estrategia judicial contra la reforma laboral y definir su nivel de movilización en las calles. La eventual marcha a Plaza de Mayo será un termómetro no solo del grado de confrontación con el Gobierno, sino también de la capacidad de la CGT para ordenar al conjunto del movimiento obrero en un contexto político y económico cada vez más complejo.

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