La CGT amenaza con profundizar los conflictos: "Se acabó la paciencia"
La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó este jueves una masiva movilización a Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador, donde presentó un duro documento contra el gobierno de Javier Milei en el que advirtió que “se pone en riesgo la paz social” como consecuencia del deterioro económico, social y laboral que atraviesa el país. Bajo el lema “El trabajo es con derechos o es esclavo”, la central obrera cuestionó con fuerza la reforma laboral, el ajuste fiscal y la pérdida del poder adquisitivo.
El texto sostuvo que “la mayoría de los indicadores laborales, económicos y sociales reflejan un retroceso en la calidad de vida del pueblo argentino” y denunció que el Gobierno “divide al pueblo, promueve el enfrentamiento, la descalificación, el odio y el resentimiento”. En ese marco, la CGT aseguró que las políticas oficiales profundizan la desigualdad y generan un escenario de creciente conflictividad social.
Entre las principales críticas, la central sindical alertó sobre el impacto de la inflación sobre los salarios, el cierre de más de 24 mil empresas desde diciembre de 2023, el aumento del desempleo y el endeudamiento de las familias. Además, denunció que la orientación económica favorece la especulación financiera por sobre la producción, mientras se debilitan sectores estratégicos como la industria, la construcción y el comercio.
✊ MARCHAMOS PORQUE EL TRABAJO NO SE NEGOCIA
— CGT (@cgtoficialok) April 30, 2026
🕊️ Continuemos el legado de Francisco, construyamos una Patria justa, libre y soberana@JorgePinoSola #DiaDelTrabajadoryTrabajadora #TrabajoConDerechos #PapaFrancisco pic.twitter.com/iMNrZCwkxD
El documento también cuestionó el desfinanciamiento del sistema de salud, el recorte a universidades públicas, la situación de las personas con discapacidad y la pérdida de derechos laborales. En ese contexto, la CGT reafirmó su decisión de continuar la resistencia judicial y política contra la reforma laboral impulsada por el oficialismo, al considerar que representa “un ataque directo a los derechos fundamentales de los trabajadores”.
Durante el acto, los dirigentes sindicales convocaron a construir “un nuevo contrato social” basado en justicia social, desarrollo productivo y defensa del empleo, al tiempo que rindieron homenaje al papa Francisco por su histórica defensa del trabajo y la dignidad humana. La movilización reflejó además una creciente articulación entre gremios, movimientos sociales, sectores universitarios y organizaciones civiles frente al ajuste.
La protesta de la CGT se convirtió así en una de las demostraciones sindicales más contundentes del año y dejó una señal política de fuerte presión sobre la Casa Rosada. Aunque no se anunció un paro general inmediato, la central advirtió que la conflictividad seguirá en aumento si no hay cambios en el rumbo económico, consolidando un escenario de mayor tensión entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado.