Grynspan gana terreno en la carrera por la conducción de la ONU
La costarricense Rebeca Grynspan volvió a imponerse en la cuarta votación informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para elegir al próximo secretario general del organismo. La exvicepresidenta de Costa Rica fue la candidata más votada en tres de las cuatro rondas realizadas, aunque el proceso todavía está abierto y podría atravesar nuevas sorpresas.
Grynspan obtuvo el respaldo de 10 países, tres votos en contra y dos abstenciones. De esta manera, se convirtió en la única de los siete candidatos que superó el umbral de nueve apoyos necesario para avanzar, mientras que la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett quedó segunda, con ocho votos a favor, seis en contra y una abstención.
Sin embargo, el resultado todavía presenta una incógnita decisiva: no se conoce si alguno de los rechazos a Grynspan provino de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que cuentan con poder de veto. Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia tendrán un papel central en las próximas votaciones, conocidas como “con color”, en las que comenzarán a quedar fuera las candidaturas sin posibilidades.
La posición que adopte Donald Trump aparece como uno de los principales factores de incertidumbre. El presidente estadounidense aún no reveló a qué candidato respaldará a partir de 2027 y las reglas de elección permiten presentar nuevos nombres en cualquier momento. Por eso, algunas cancillerías no descartan la aparición de un candidato sorpresa que modifique el escenario actual.
Grynspan, de 70 años, es secretaria general de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y anteriormente ocupó la Secretaría General Iberoamericana y la vicepresidencia de Costa Rica. Su candidatura también cuenta con el argumento de la rotación regional, ya que después de los últimos secretarios generales provenientes de Europa, Asia y África, esta vez sería el turno de América Latina, aunque esa regla no está establecida formalmente.
En la última votación también logró recuperar terreno el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, cuya candidatura había perdido fuerza tras aparecer inicialmente entre las favoritas. Con siete postulantes todavía en carrera, se espera que las próximas rondas reduzcan la lista y definan quién llegará a la Asamblea General, donde la confirmación del candidato elegido por el Consejo de Seguridad suele ser un trámite protocolar.