"Gringo" Castro llevó la Virgen y bendijo a los jubilados, los sin techos y camioneros
Cada miércoles el Congreso Nacional se desborda de fuerzas de seguridad. El gobierno de Milei monta un dispositivo hollywoodense con la Gendarmería y la Policía Federal, además de la policía porteña.
Entonces delante de la muralla de vallas, que rodea al parlamento nacional, justo a las doce del mediodía, desde hace meses, que el Sindicato de Chóferes de Camiones los miércoles despliega su solidaridad.
Son seis o cuatro ollas, cada una puede cargar 824 tuppers, con un guiso preparado en el gremio que conduce Hugo y Pablo Moyano. Arroz, lentejas, garbanzos, pollo, zanahoria, hoja de laurel, que es acompañado con pan y un vaso de gaseosa. Todo el trabajo solidario está en manos de trabajadores de la recolección, el barrido, logística y otras actividades de las 17 que conforman la gran familia de Camioneros.
Este miércoles 12 de agosto fue la primera vez que aparecía la imagen de la Virgen de Luján. En andas llegó la Virgen patrona de la Argentina. En sus hombros la cargó uno de los fundadores de los movimientos populares, Esteban “Gringo” Castro, llamados “Cayetanos” por su peregrinar desde el Santuario de Liniers, patrono de los trabajadores, hasta Plaza de Mayo, cada 7 desde hace una década, en su reclamo por las 3 T: Tierra, Techo y Trabajo.
El dirigente social y peregrino de la Virgen tomó la palabra a capela, sin sonido, para bendecir a los trabajadores que prepararon las ollas con el guiso, a quienes iban a comer y a los jubilados que luchan cada miércoles por el aumento de su salario.
“Le pedimos a Dios, padre bueno, que bendiga las manos de quienes realizaron esta comida y a todos los presentes”, predicó Castro . Luego se rezó al unísono un Padre Nuestro y un Ave María.
Tras las oraciones, acompañado del aplauso, se inició el reparto. En armonía se hizo la fila. Quien se acercó tuvo su comida. La Madre gaucha a un costado contemplaba a sus hijos. Muchos la tocaban. Tomaban su gracia y bendición. Le rezaron.
Un joven trabajador pidió con algunos compañeros hacer una foto con la Virgen. A los minutos volvió y pidió llevarla justo frente al Congreso, delante de las camionetas de Camioneros, allí donde había un grupo grande de trabajadores, todos con algún distintivo del gremio. Entre ellos estaba Emanuel Alarcón, responsable de Camioneros Solidario.
“Le pedimos la bendición a Nuestro Señor Jesucristo” volvió a predicar el referente social Castro, que agregó otro Padre Nuestro y luego hizo la señal de la Cruz. En silencio lo rodearon los laburantes: “Señor Jesucristo hijo de Dios bendice a los compañeros camioneros que vienen hacer presencia para defender a los jubilados y a dar de comer a los compañeros que están viviendo en la calle”, siguió el aplauso de los presentes.
La Virgen, decorada con flores de colores, banderitas de Argentina, mientras se iba de la Plaza se cruzó con los jubilados, “los apóstoles”, y agitaba el sacerdote Francisco “Paco” Olveira . Un cura encabezando la marcha y reclamo de los jubilados, mientras un dirigente social predicó y oró con la Virgen lujanera.
La semana pasada, en primicia RezoxVos, contó el encuentro de Pablo Moyano con el "Gringo" Castro. La primera acción de fe y lucha que se habían prometido.