Fin de ciclo para 80 intendentes bonaerenses
La discusión por las reelecciones indefinidas volvió a instalarse en el centro de la agenda política bonaerense a medida que se acerca el cierre del calendario electoral. De mantenerse vigente la legislación actual, unos 80 intendentes de la provincia de Buenos Aires quedarán impedidos de competir por un nuevo mandato en 2027, una situación que reavivó las negociaciones dentro del peronismo y abrió un nuevo capítulo en el debate sobre los límites a la permanencia en los cargos ejecutivos municipales.
El núcleo de la discusión gira en torno a la ley que limita las reelecciones consecutivas de intendentes, concejales, legisladores provinciales y consejeros escolares. En este contexto, un importante grupo de jefes comunales alineados con el gobernador Axel Kicillof impulsa una modificación de la norma para recuperar la posibilidad de acceder a un tercer mandato consecutivo. La iniciativa, sin embargo, todavía no reúne los consensos políticos necesarios para avanzar de manera definitiva en la Legislatura bonaerense.
Los intendentes alcanzados por la restricción pertenecen a distintos espacios políticos, aunque el mayor impacto recae sobre el oficialismo provincial, donde varios de los principales referentes territoriales deberían abandonar sus cargos al finalizar el actual período. La incertidumbre también condiciona el armado electoral de cada distrito, ya que los intendentes comenzaron a evaluar posibles sucesores y alternativas en caso de que la ley no sea modificada.
La disputa excede el plano institucional y se mezcla con la interna del peronismo bonaerense. Los intendentes sostienen que la prohibición de competir nuevamente limita la continuidad de proyectos de gestión y debilita el liderazgo territorial, mientras que los sectores que rechazan la reforma advierten que eliminar los límites a la reelección implicaría retroceder en una norma concebida para promover la renovación política y evitar la perpetuación en el poder.
El escenario permanece abierto y dependerá de las negociaciones que se desarrollen en las próximas semanas entre las distintas fuerzas políticas. Además de las diferencias dentro del oficialismo, cualquier modificación requerirá acuerdos con bloques opositores para reunir las mayorías necesarias en la Legislatura provincial, un objetivo que hasta el momento aparece complejo de alcanzar.
Mientras tanto, la cuenta regresiva hacia las elecciones de 2027 continúa. Si no prospera una reforma legislativa, decenas de intendentes deberán dejar sus cargos al concluir sus mandatos, modificando de manera significativa el mapa político de la provincia de Buenos Aires y obligando a los principales espacios a acelerar la construcción de nuevos liderazgos locales.