Fabricaciones Militares: nuevo director con antecedentes de cheques rechazados
El ministro de Defensa, Carlos Presti, designó a Pablo Glöggler como nuevo presidente de Fabricaciones Militares, la empresa estatal encargada de la producción de material estratégico para las Fuerzas Armadas. La decisión, oficializada esta semana, generó sorpresa en ámbitos políticos y sindicales por la trayectoria previa del funcionario, quien se desempeñaba como CEO de la histórica Bodegas Bianchi.
Glöggler abandonó su rol en la bodega mendocina en medio de una compleja reestructuración financiera de la firma, que entre fines de 2025 y enero de 2026 registró más de mil millones de pesos en cheques rechazados, según datos de la empresa. La medida generó inquietud entre proveedores y actores del sector vitivinícola, que observan un contexto de caída del consumo interno.
La narrativa oficial destaca que la llegada de Glöggler a Fabricaciones Militares responde a la necesidad de revisar la estructura productiva y reforzar la gestión de una sociedad estatal con más de seis décadas de historia. La empresa fue creada para asegurar el suministro de insumos estratégicos para defensa y, con el paso del tiempo, amplió su producción a otros rubros vinculados a la seguridad y la industria nacional.
NO DISIMULAN NADA.
— Marcelo Puella (@puellaok) February 23, 2026
¿Mérito por fracaso? ¿O gerencian el Estado como una SRL?
Carlos Presti designa al frente de Fabricaciones Militares Sociedad del Estado a Pablo Glöggler, ex CEO de Bodegas Valentín Bianchi, que dejó más de $1.000 millones en cheques rechazados y a la empresa… pic.twitter.com/1x7mLyjezd
Sin embargo, el nombramiento provocó críticas desde sectores sindicales. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) había denunciado previamente que Fabricaciones Militares atraviesa una crisis estructural marcada por recortes presupuestarios, paralización de proyectos y vaciamiento de áreas productivas desde la asunción del actual Gobierno. En 2025, el gremio recordó que la empresa pasó de contar con cerca de 25.000 trabajadores en décadas anteriores a apenas 1.135 empleados en la actualidad.
Los sindicatos advierten que la designación de un ejecutivo proveniente de la gestión privada en una firma en dificultades financieras no necesariamente garantiza una mirada orientada a la revitalización de la producción estratégica, y anunciaron que podrían adoptar medidas si no se observan mejoras en la operativa de Fabricaciones Militares. La situación se suma a la de otras empresas estatales del ámbito de Defensa, como Fadea, que también enfrenta recortes de personal y problemas con proveedores.
Desde el entorno de Presti, en tanto, se afirma que la gestión de Glöggler será clave para “analizar en detalle la estructura, la producción y el estado general de la empresa”, con un objetivo claro de fortalecer la operatividad y eficiencia del organismo estatal tras años de desinversión, según consignó la cuenta oficial del Ministerio de Defensa.