Se postergó la venta de Catalinas Norte
La sesión de este jueves 30 de abril comenzó más tarde de lo esperado. Entorpecida por los idas y vueltas de las elecciones de junio, alianzas, candidaturas, etcétera, el tema más importante del día, el proyecto presentado por el Jefe de Gobierno para desafectar del dominio público de la Ciudad de Buenos Aires, los tres edificios conocidos como Catalinas Norte construidos en la década del 50, llegó a tratarse pasadas las 20 horas y acercándose a las 2 horas de debate, a las 22.30, los legisladores no llegaron a un acuerdo (la ley, en primera lectura requería 40 votos) y la aprobación quedó pendiente hasta el próximo 14 de mayo, en la próxima sesión ordinaria.
El despacho de mayoría de las Comisiones de Presupuesto y de Planeamiento Urbano, propone que los inmuebles sitos en avenida Eduardo Madero 1014/20, 1180 y avenida Leandro N. Alem 815, se declaren innecesarios y se disponga su enajenación y venta en subasta pública.
Durante el extenso debate, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria de la Legislatura porteña, Álvaro González, miembro informante del proyecto en el recinto parlamentario, expresó que "el monto obtenido por la subasta pública de estos inmuebles será destinado en su totalidad a fortalecer el presupuesto del Ministerio de Educación". "De esta manera, el dinero resultante de dicha subasta será utilizado para corregir o ampliar la infraestructura escolar porteña. A partir de ahora, estos fondos serán invertidos en obras y adquisiciones que ayudarán a mejorar ostensiblemente la situación edilicia de las escuelas de la ciudad", agregó.
"Lo que pretendemos es asignar esa plusvalía que generen estos bienes inmuebles al sector educativo. Apostamos por el aprovechamiento de los recursos de la Ciudad para un fin determinado e imprescindible para la sociedad. La modificación que se propone es preactiva al desarrollo armónico de toda la zona y no solo de sectores aislados, renovando y consolidando el área", agregó ante el cuerpo de legisladores el presidente del bloque PRO, Oscar Moscariello.
El expediente contaba con una disidencia parcial, una observación y despacho de minoría que proponía el archivo del mismo.
Acercándose a las dos horas de debate, a las 22.30, cuando varios legisladores ya habían manifestado su disconformidad sobre la manera en que se distribuiría el dinero, el legislador Juan Manuel Olmos pidió que el proyecto fuera reservado en secretaría para que la Comisión de Presupuesto pudiera alcanzar un consenso más amplio. Álvaro González accedió al pedido y entonces se pidió un cuarto intermedio hasta la sesión del 14 de mayo, donde se tratará de cerrar el tema.