Publicado: 19/09/2006 UTC General Por: Redacción NU

Debate sobre la violencia en el fútbol

Participaron diputados de la Ciudad, funcionarios del poder judicial, del poder ejecutivo nacional, dirigentes deportivos y periodistas. Aunque con enfoques distintos y complementarios, todos coincidieron en la voluntad de erradicar la violencia del fútbol y firmaron un acta de compromiso para llevar acciones en ese sentido
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Redacción NU
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"Arde la ciudad, llueve en tu mirada gris, la gente festeja y vuelve a reír / pero este carnaval hoy no te deja dormir mires donde mires ella esta ahí". Con el tema de La mancha Rolando de fondo, los estudiantes de periodismo deportivo transformaron el salón San Martín de la Legislatura porteña en un aula. La cita era casi obligatoria. "Me dijeron que tenía que venir a cubrirlo, y vine", se decían entre ellos, mientras se mezclaban con los diputados de la Ciudad, sus asientes y algunos cholulos. La convocatoria era una jornada de debate sobre la violencia en el fútbol donde iban a participar legisladores de la Ciudad, funcionarios de la Justicia, y del ejecutivo nacional, dirigentes y periodistas. Y así fue. Solo pegó el faltazo el arbitro estrella, Horacio Elizondo.

El encuentro fue organizado y coordinado por el diputado Pablo Failde (ARI) y asistieron Alejandro Rabinovich, diputado del ARI; Marín Lapadú, fiscal contravencional; Javier Castrilli, subsecretario de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos de la Nación; Rafael Savino, presidente del club San Lorenzo de Almagro; Rául Gámez, vicepresidente de Vélez Sarsfield; y los periodistas deportivos Gonzalo Bonadeo, Alejandro Fabbri, Marcelo Gantman y Juan Pablo Varsky.

El puntapié inicial lo dió Santiago de Estrada, el macrista vicepresidente I de la Legislatura de la Ciudad. "Hay que convencer a la ciudadanía de que el fútbol es un juego, un deporte que debe practicarse sin violencia", sostuvo. Además de los expositores, estuvieron presentes los diputados de la ciudad Fernando Cantero (ARI), Alberto Pérez (Frente para la Victoria), Carlos Lo Guzzo (UCR), Oscar Zago (Juntos por Buenos Aires) y Roberto Destéfano (Frente Compromiso para el Cambio).

Cuando llegó el turno de Failde, miembro del Comité de seguridad en Eventos Deportivos y del Consejo de Seguridad y Prevención del Delito de la Ciudad, el diputado aseguró: "Este fenómeno preocupante amerita que cada uno de los actores que tiene que ver con el fútbol asuman un compromiso para efectuar un cambio de paradigma", expresó. "No hay que resignarse a la violencia sino buscar las razones de raíz que generan violencia en el fútbol que, paradójicamente, es lo que más nos une y lo que más violencia genera".

Por otro lado, el fiscal contravencional Martín Lapadú dijo que "resulta indudable que el intercambio de ideas es necesario para construir un fútbol sin violencia" y consideró indispensable que la Ciudad "pueda contar con policía y justicia propia" y en su defecto con un "cuerpo de prevención especializado para actuar en estadios deportivos".

Pro su parte, Bonadeo opinó que "la violencia en el fútbol no surge necesariamente de la violencia que se vive en la sociedad" y apuntó contra los barra bravas, acusándolos de lucrar con la violencia. "La violencia garantiza negocios y votos a dirigentes", sostuvo. "No podes jugarte la vida en un estadio de fútbol. Estamos marginando la pasión futbolera por culpa de 50 tipos de cada club que hacen sus negocios. Si no hay un compromiso de todos los actores esto no va a cambiar", concluyó el periodista.

Posteriormente, el ex árbitro y actual director del Programa de Seguridad de Espectáculos Futbolísticos del Ministerio de Justicia de la Nación, Javier Castrilli, enérgico, consideró que "para enfrentar esta problemática hay que entenderla", y explicó que "el cuadro de situación que se vive en la actualidad es producto de una larga cadena de hechos de violencia que se dieron a través de los años. Hay que analizarlo en un contexto social, económico y cultural, para ello es necesario realizar un abordaje interdisciplinario. El que cree que esta problemática se resuelve de la noche a la mañana está mintiendo, la idea es mantener a largo plazo las mismas políticas de Estado para empezar a encontrar respuestas".

Respecto a las medidas dispuestas desde el área que tiene a cargo en los distintos estadios de fútbol del país, Castrilli, planteó que "vivimos en un país federal y tenemos un Gobierno Nacional que no va a avasallar las autonomías provinciales".

En tanto, el titular del Club San Lorenzo de Almagro, Rafael Savino, cruzó a Gonzalo Bonadeo -que a esa altura ya se había retirado-, al considerar que "la violencia del fútbol no se puede separar de la que se vive en la sociedad actual". En lo que respecta a la conducción de la institución, el dirigente explicó que su club "cuenta con el sistema de video cámaras más moderno del país" y aclaró que su gestión no acepta ningún tipo de "aprietes o condicionamientos" por parte de los barra bravas.

A su turno, el vicepresidente de Vélez Sarfield, Raúl Gámez reconoció que en "pacta con los barras con el fin de encontrarle un paliativo al problema" y fue duro con el titular de la AFA (Julio Grondona) al señalar que "se preocupó muy poco a lo largo de los años por combatir la violencia".

"Hablar de violencia en el fútbol es hablar de un género propio" aseguró el periodista deportivo Marcelo Gantman, quién afirmó que "el fútbol no es violento porque la sociedad sea violenta, sino que tiene una dinámica de violencia única, nacida, crecida y desarrollada en este deporte".

El diputado Alejandro Rabinovich dijo que "los legisladores de la ciudad tenemos una responsabilidad legislativa pero también tenemos otra que es de índole política". También se refirió al concepto de violencia, en particular a la violencia psicológica que se produce en las canchas a partir, por ejemplo de los cánticos de los hinchas en los estadios con contenidos discriminatorios.

Por último Juan Pablo Varsky opinó que las responsabilidades son compartidas en la problemática de la violencia en el fútbol. La comparten desde sus ámbitos respectivos periodistas, cuando contribuyen a "inflar la piñata que después explota", "convalidándole todo al que gana" y lo contrario al que pierde; el hincha, que sólo le interesa que el equipo gane y que cada vez acepta menos la derrota como resultado posible; entrenadores, deportistas, árbitros y dirigentes. Respecto del barra brava dijo: "es un mercenario, no le interesa que el equipo gane, tienen su propia lógica y nunca funcionaron mejor que ahora".

En su análisis de la problemática Varsky habló de otros factores que contribuyen a la violencia: por ejemplo el hecho de que el tribunal de justicia del deporte dependa de la AFA y no sea independiente, y por otro lado, que no se haya promovido la formación de una liga que no dependa de dicha institución.

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