Con la decisión de la Corte, quedaron postergadas las elecciones porteñas
Este martes la Corte Suprema de Justicia se inclinó a favor de la competencia de la jueza María Romilda Servini de Cubría en las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, con lo cual los comicios porteños para elegir jefe de Gobierno y legisladores no serán el 8 de junio, como había dispuesto Aníbal Ibarra.
La medida significa una derrota judicial para los dos principales aspirantes al sillón de Bolívar 1, Mauricio Macri e Ibarra, pero muy especialmente para el primero, que encabezaba ampliamente todas las encuestas en el momento que Servini de Cubría suspendió la realización de los comicios. El jefe de Gobierno, que aprovechó el veranito de la pelea judicial para cerrar su armado y disminuir la ventaja, seguramente realizará algún tipo de consultas para no tropezar nuevamente, esta vez sin rédito.
El candidato Mauricio Macri había presentado una acción inhinbitoria sobre Servini, que fue rechazada por la magistrado y elevada a la Corte para que decida sobre la misma.
Una vez que el máximo organismo judicial le comunique su decisión a la jueza -que el 7 de abril había suspendido los comicios porteños pautados para el 8 de junio a raíz de un recurso de amparo presentado por el Partido Justicialista- ésta tendrá, a su vez, que notificar al jefe de Gobierno para que fije una nueva fecha, que según fuentes del Gobierno, podría establecerse para el mes de julio, modificando de ese modo el cronograma anunciado el 1 de marzo.
El gobierno intentará dar por válido el proceso iniciado con las inscripciones de las alianzas y los partidos en el Tribunal Superior de Justicia y que no se pueda modificar el tablero. Juristas consultados por este medio afirmaron que "aún en el caso de que se diera por válido lo actuado, no se puede ir en contra de lo que marca la Ley Electoral Nacional y sus plazos, habida cuenta de que la Ciudad no posee al respecto normativa propia". Un nuevo conflicto amenazará entonces la fecha de los comicios porteños, distrito que está pagando caro el no haber sancionado la ley electoral local.