Entre la consolidación y el desgaste: una encuesta midió a los intendentes
Un reciente sondeo de 24 municipios bonaerenses del Gran Buenos Aires muestra cambios en la evaluación pública de sus jefes comunales: algunos marcan una fuerte aprobación vecinal, mientras otros llegan al fondo de la tabla.
El informe, realizado por CB Consultora Opinión Pública, midió la imagen de los intendentes de los principales distritos del Conurbano. El objetivo fue retratar —a través de una encuesta presentada como “la más esperada” por su alcance— quiénes gozan del respaldo ciudadano y quiénes padecen rechazo en sus municipios.
En el tope del ranking aparecen los mandatarios mejor valorados, con porcentajes de imagen positiva que superan considerablemente la media del conurbano. En ediciones recientes del estudio, se destaca Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), seguido por Federico Achával (Pilar) y Jaime Méndez (San Miguel), quienes concentran una imagen favorable significativa.
Del otro lado, el informe señala a los intendentes que enfrentan los mayores rechazos. Entre ellos aparecen Pablo Descalzo (Ituzaingó), Damián Selci (Hurlingham) y Andrés Watson (Florencio Varela), quienes acumulan los niveles más bajos de aprobación —en algunos casos con más de la mitad del electorado mostrando imagen negativa.
El relevamiento también revela dinámicas de subas y bajas: algunos intendentes mejoran su desempeño mes a mes, mientras otros se derrumban. Por ejemplo, en noviembre de 2025, se señala un crecimiento notable de la imagen de algunos jefes comunales, aunque otros registran caídas que los arrastran hacia los últimos puestos.
Estas mediciones adquieren relevancia no sólo por mostrar la percepción vecinal actual, sino porque podrían influir en la estrategia política de cara a 2027. Una buena imagen en el Conurbano puede operar como plataforma para aspiraciones provinciales o nacionales, mientras que el rechazo podría complicar las proyecciones de quienes integran la parte baja del ranking.
En un contexto de alta sensibilidad social y demandas crecientes en áreas clave como servicios, seguridad y empleo, este mapa de “ganadores y perdedores” en la imagen pública municipal reconfigura las prioridades al interior de las intendencias. Para muchos, estos resultados serán el termómetro de la próxima campaña electoral.