El PJ en movimiento: estrategia para regresar sin Cristina
El peronismo ha comenzado a mostrar señales de un movimiento estratégico profundo, alejándose de las consignas épicas para centrarse en una discusión económica técnica y pragmática. El pasado martes, dirigentes y técnicos se congregaron en Defensa 113 bajo la consigna “sin industria no hay Nación ni trabajo para todos”. Este encuentro, convocado por el Movimiento Nacional Justicialista, no fue un simple seminario, sino un ensayo de programa que busca reconstruir una mesa amplia con la producción y el empleo como ejes centrales.
La composición del evento reveló una clara intención de unidad entre diversas facciones. Figuras de peso como Miguel Ángel Pichetto, Guillermo Moreno, Gustavo Menéndez y Horacio Valdez compartieron espacio con un equipo técnico diverso que incluyó a Pablo Challú, Juan Manuel Pichetto y Santiago Fraschina, entre otros. Guillermo Moreno, actuando como uno de los armadores de este esquema, explicó que el objetivo actual es "juntar las diferentes tribus del peronismo" para encontrar "mínimos comunes denominadores", lo que sugiere un abandono de los maximalismos ideológicos en favor de una mayoría competitiva.
Este giro político tiene una dirección definida: el centro del espectro político, con guiños explícitos hacia la derecha productiva y el sector financiero. La nueva narrativa reemplaza la confrontación directa con el capital por un discurso productivista orientado a la reindustrialización de Argentina. El objetivo es seducir a los sectores que producen e invierten, quienes se muestran actualmente desencantados con el experimento libertario, intentando validar un perfil "pro banca" que incluso podría incluir la participación de figuras como Jorge Brito en una eventual interna.
🔴PICHETTO EN ENCUENTRO ECONÓMICO PERONISTA JUNTO A MORENO Y REFERENTES DE MASSA, PyV, LA CÁMPORA, ETC 14/04/26
— mattsalic (@mattsalic) April 15, 2026
🗣️"CREO QUE PODEMOS SER GOBIERNO EN 2027"
🗣️"Gracias Guillermo, vos sos el hacedor de todo este trabajo"
🗣️"Creo también que el desafío es la política. En el 2015 fue… pic.twitter.com/wPkhRm0Wh8
En el plano electoral, la estrategia parece priorizar la capacidad de ampliación por sobre la identidad del núcleo duro. Moreno ha planteado que el candidato ideal debería ser aquel con mejores posibilidades en un eventual balotaje. Bajo esta lógica, surge una definición que sacude la interna partidaria: “A lo mejor es más interesante Pichetto que Axel”. El nombre de Miguel Ángel Pichetto aparece así como una síntesis de este corrimiento hacia un perfil más dialoguista con el poder económico.
Por su parte, el gobernador Axel Kicillof no se queda atrás en la carrera por mostrar centralidad y apertura. Su reciente acercamiento a figuras como Emilio Monzó y Nicolás Massot funciona como un gesto de capacidad de diálogo con sectores no kirchneristas. Sin embargo, Moreno mantiene sus reparos sobre esta opción, lanzando una advertencia tajante sobre el futuro de una gestión liderada por el gobernador bonaerense: “Puede ganar, como Alberto, pero va a fracasar de la misma manera”.
Este reordenamiento no implica necesariamente una ruptura total con el pasado, sino un intento de relegar al kirchnerismo duro a un rol secundario. Si bien se reconoce que Cristina Kirchner sigue siendo parte del movimiento, ya no se la considera el único eje ordenador. El encuentro del martes marca así el primer paso concreto para darle forma programática a un peronismo que intenta volver a ser mayoría, transformando su discurso para adaptarse a un nuevo escenario político y económico.