El Gobierno autorizó la fusión Telefónica-Telecom y exige ajuste a Clarín
El Gobierno nacional dio luz verde a la integración entre Telecom y Telefónica Móviles Argentina, aunque condicionó la operación a un importante plan de desinversión destinado a evitar una posición dominante en el mercado de las telecomunicaciones. La decisión fue adoptada por la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC), que estableció una serie de requisitos para aprobar la operación.
La principal exigencia impuesta a Telecom consiste en desprenderse de 6 millones de clientes de telefonía móvil junto con la infraestructura asociada a esos servicios. El objetivo es evitar que el Grupo Clarín se quede con casi el 70% del mercado de las telecomunicaciones. Los usuarios deberán ser transferidos a un nuevo operador del sector y estarán distribuidos entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la Región Norte y la Región Sur del país.
Además del traspaso de clientes, la compañía deberá devolver parte del espectro radioeléctrico que controla actualmente. Según los organismos técnicos que analizaron la operación, estas medidas buscan reducir el nivel de concentración que generaría la absorción de Telefónica por parte de Telecom y garantizar condiciones de competencia en el mercado.
La operación había quedado bajo revisión luego de que distintos informes oficiales advirtieran que la fusión podría otorgarle a Telecom una participación cercana al 60% del mercado de telefonía móvil y una posición aún más fuerte en otros segmentos de las telecomunicaciones. El Gobierno había expresado previamente su preocupación por el impacto que la concentración podría tener sobre la competencia y los consumidores.
El proceso estuvo rodeado de controversias desde que se anunció la compra de la filial argentina de Telefónica por parte de Telecom. Incluso, en marzo de 2025 el Ejecutivo había suspendido preventivamente la operación mientras avanzaban los estudios técnicos y regulatorios correspondientes. Posteriormente, distintas resoluciones judiciales permitieron que el proceso continuara bajo análisis de los organismos competentes.
Con la decisión adoptada por la ANC, la fusión podrá concretarse siempre que Telecom cumpla con las condiciones impuestas por las autoridades. El Gobierno sostiene que el esquema aprobado permitirá compatibilizar la inversión y el desarrollo del sector con la preservación de la competencia, mientras que la empresa deberá definir ahora cómo instrumentará el desprendimiento de millones de usuarios y activos para ajustarse a las nuevas exigencias regulatorias.