Cristian Caram dio a conocer sus planes sociales
El candidato a Jefe de Gobierno por la UCR, Cristian Caram, presentó el viernes su plan de políticas sociales. Lo hizo acompañado por su compañero de fórmula, Aldo Isuani, en el Hogar de Día perteneciente al Instituto Santa Catalina, ante organizaciones no gubernamentales y chicos de la calle.
El candidato radical criticó "el enfoque gastronómico con que se encaran las políticas sociales" y dijo que "el problema del hambre no se lo soluciona con una caja de comida cuyo valor ronda los 15 pesos". "Eso es tan superficial que ni siquiera sirve para cubrir la culpa de los funcionarios a cargo de las áreas sociales", sentenció. "El tema de la exclusión -resaltó- no es sólo un problema de falta de plata, también encierra otros problemas como la marginalidad, el alcoholismo y demás conflictos con los que carga la persona afectada que le impiden su integración social".
Los programas sociales que promete Caram son cinco y se detallan a continuación:
1- Programa de universalización de las asignaciones familiares. El objetivo del mismo es alcanzar a todos los hogares con hijos, ya que el sistema actual incorpora sólo a los trabajadores en blanco y deja de lado a los desocupados y a los trabajadores informales. Se propone otorgar un beneficio anual de 960 pesos a los hogares con un hijo, de 1.680 pesos a los de dos hijos y de 2.280 pesos a los de tres hijos o más, estableciendo como obligación que los hijos asistan a la escuela. La inclusión en el programa de todos los hogares que no reciben asignaciones familiares tiene un costo anual de 167.269.920 pesos. El de los hogares que tienen ingresos por debajo de dos líneas de pobreza es de 112.424.160 pesos.
2- Programa de Universalización de la cobertura previsional. Se propone otorgar un beneficio vitalicio de 100 pesos mensuales a todos los adultos mayores de 70 años que residen en la Ciudad y no perciben jubilación. Actualmente existen 51.430 personas en estas condiciones. La implementación del programa tendría un costo anual total de 61.723.200 pesos.
3- Programa de Ingreso Educativo. Se trata de reorientar el plan Jefes y Jefas de Hogar para que la contraprestación exigida a sus beneficiarios sea la educación formal en los casos en los que éstos no hayan terminado sus estudios. Actualmente a los beneficiarios se les exige sólo la realización de tareas laborales de baja capacitación. La idea es que, luego de pasar por el plan, los beneficiarios puedan ingresar o reinsertarse en el mercado laboral gracias al aprendizaje recibido. Se plantea extender este programa de capacitación a los jóvenes de entre 18 y 25 años que no estudian ni trabajan. A ellos se les otorgaría un beneficio de 100 pesos mensuales a cambio de que completen sus estudios. Este último grupo implicaría un costo anual de 32.468.400 pesos para el Estado porteño.
4- Programa de ingreso de inserción laboral. Destinado a los integrantes de los dos grupos mencionados -jóvenes de 18 a 25 años que no estudian ni trabajan y beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar desocupados- que hayan terminado la escuela secundaria. Se plantea que los beneficiarios permanezcan en el programa por un período máximo de seis meses y que tengan como obligación la asistencia a entrevistas de trabajo y la aceptación de las propuestas que reciban, provenientes del sector privado, de las empresas de economía social o del sector público. Como los Jefes y Jefas están financiados por la Nación, la Ciudad debería hacerse cargo sólo del componente jóvenes, lo cual implicaría un costo anual de 11.714.400 pesos.
5- Incremento de los servicios de asistencia a niños menores de cinco años y adultos mayores de setenta. El objetivo es aliviarles a las familias más pobres el cuidado de sus niños y ancianos y favorecer el ingreso al mercado laboral de las personas a cargo de ellos. Desde el despacho de Caram informaron que, de acuerdo a los datos del INDEC, se puede estimar que hay un déficit de cobertura de aproximadamente 17.500 menores de cinco años que pertenecen a hogares de bajos recursos económicos. El candidato radical promueve la creación de 70 nuevos establecimientos para su contención.
En el caso de los mayores de setenta, la cantidad de residentes en la Ciudad de Buenos Aires que no cuentan con cobertura del Pami se estima en 25.800 personas. Según Caram, sólo 2.600 adultos porteños cuentan con servicios sociales para la tercera edad brindados por el Estado porteño, considerando los hogares de día, los hogares de residencia permanente y los beneficiarios de cuidados domiciliarios. El diputado porteño propuso crear una partida especial en el presupuesto de la Ciudad denominada "Fondo de Inversión en Infraestructura Social", destinada a financiar un plan de inversiones en infraestructura física y capital humano que contenga metas anuales específicas.