Chabán: "Soy una víctima, no un asesino"
Se colocó en el lugar de víctima sin dudarlo. Es más se autotituló la víctima número 195 del incendio del boliche de Once. Las palabras podrían justificarse si el que las pronunciara no fuera otro que el ex gerenciador de Cromañón, Omar Chabán. Sus dichos aparecen en una nota del periodista Gustavo Cirelli, en la revista Veintitrés y son las primeras declaraciones un medio que realiza el principal acusado por las muertes ocurridas el 30 de diciembre del 2004. El hallazgo del muy buen periodista, Cirelli, echa luz sobre el pensamiento vivo del empresario sobre los tristes sucesos ocurridos a fin del año pasado.
"Soy la víctima 195 de la tragedia, no soy un asesino. Con el incendio perdí todo, no tengo nada y la casa en el Tigre me la pagan unos amigos", le manifestó Chabán al periodista. Para el empresario las muertes se produjeron por el cianuro que contenían los paneles acústicos de Cromañón, algo que el desconocía, ya que la empresa que los colocó no le informó que contenía esa sustancia.
Aunque reconoció parte de su responsabilidad en el hecho y hasta agregó que sueña con muertos, Chabán se mostró en contra de la imputación judicial que pesa sobre su persona. "No me pueden procesar por homicidio con dolo eventual porque yo premedite la muerte de las personas", se defendió ante el periodista.
En la nota volvió a relatar su versión del suceso al afirmar que se trato de un atentado y se quejó de que los abogados de las víctimas no investigaran esa teoría.
También, reafirmó como le había dicho al juez de la causa Julio Lucini que no tenía ningún tipo de relación con funcionarios del Gobierno de la Ciudad. Sin embargo, criticó las tareas de rescate realizadas por el SAME al manifestar que "dándole oxígeno a las víctimas envenenadas con cianuro provocaron más muertes".
El empresario también negó que en el boliche hubieran 6.000 personas y aseguró que en el mismo no habían más de 2.700. Al referirse a la famosa puerta cerrada con candado, Chabán explicó que esa no era la salida de emergencia.
El encuentro entre el ex gerenciador de Cromañón y Cirelli se produjo en la vivienda del Tigre, luego de la reunión que el empresario mantuvo con Rosa María David, madre de dos víctimas del fatal incendio.