Ripoll retuvo su banca en la Legislatura
Teléfono había sólo uno en el búnker y Luis Zamora no sabía el número. La legisladora electa de Izquierda Unida siempre tuvo mejor relación con algunos peronistas que con los troskistas, por lo que le telefoneó a Jorge Argüello, en busca de algún dato que confirmara su reelección. Pero, si bien éste no pudo ayudarla, Ripoll corroboró luego por su cuenta que integrará nuevamente la Legislatura.
"Renovar una banca en la Legislatura es nuestra pelea al día de hoy", dijo Ripoll, quien luego agregó: "Lo que (Luis) Zamora no se da cuenta es que con ese porcentaje que él tiene, si hubiese habido una alternativa unitaria se podría haber planteado disputar el gobierno y romper la polarización; sin plata, pero con una propuesta".
En el bunker de IU, ubicado en el subsuelo del Hotel Columbia, efectivamente tenían una sola línea de teléfono, que al principio fue utilizada para atender a las radios y luego, mediante una computadora portátil se empleó junto con una pantalla para que los militantes pudieran sentirse aliviados al conocer la noticia de que su líder espiritual había renovado su banca porteña.
Sin embargo, nada se parece esta elección a la de octubre de 2001, cuando los porteños votaban a favor de los próceres y metían salame en los sobres. En aquel entonces, Izquierda Unida cosechó una banca en la Cámara de Diputados, que fue ocupada por Patricia Walsh.
Tras aquellos comicios, Zamora era considerado como un "compañero", pero ahora Ripoll lo define como el líder de un proyecto "personalista", cada vez más alejado de la izquierda. En cambio, la legisladora cree que podrá trabajar con sus colegas del Partido de la Revolución Democrática, que dirige el periodista Miguel Bonasso.