La Legislatura citaría a los responsables del Golf Club de la Ciudad
"A raíz de a la información publicada en diferentes medios, en la que se denuncian irregularidades en el Golf Club de la Ciudad, se generaron diversos interrogantes que hacen indispensable la presencia de los funcionarios responsables de esta entidad, para explicar los aspectos relacionados con la administración de los recursos humanos y financieros del campo de golf porteño", aseguró el diputado Guillermo Oliveri (PJ).
El diputado justicialista es el autor de un proyecto, que sería aprobado este jueves por la Legislatura, que solicita la presencia del director de Grandes Parques de la Ciudad, Gustavo Berta, y del interventor del Golf Club de la Ciudad, a la comisión de Protección y Uso del Espacio Público, que preside el diputado Eduardo Lorenzo Borocotó (PJ), para dar explicaciones acerca de una serie de irregularidades que estarían ocurriendo en este lugar.
Según Oliveri "esto debe hacerse especialmente porque los montos presupuestados por el Poder Ejecutivo, a través de la reiteración de las partidas ya incluidas en la Ley del Presupuesto al ejercicio del año 2001 y las estimadas para el siguiente ejercicio, tendientes a sufragar los gastos de administración, superan el millón de pesos".
Hace un par de meses el jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, decidió remover al interventor del Club. Sin embargo -y pese a los cambios introducidos- hoy se contaría con sobradas muestras de la mala gestión que se está llevando a cabo en el complejo. Basta citar como ejemplo el atraso de varios meses en el pago de sueldos del personal, el retraso en el pago de los servicios tercerizados y el deplorable estado en el que se encuentra el campo, según lo relatado por varios usuarios y socios.
"Algunas características del Campo Municipal de Golf, entre ellas su ubicación, lo convierten en una oportunidad significativa para que la Ciudad cuente con un espacio propicio para el desarrollo de actividades deportivas como también en una fuente de ingresos considerables en tiempos de crisis", concluyó Oliveri.
UNA HISTORIA LLENA DE INCUMPLIMIENTOS
En 1991, el entonces intendente de la Municipalidad de Buenos Aires Carlos Grosso, adjudicó el Campo de Golf "Juan B.Segura" -luego de una cuestionada licitación pública- a la firma Asesores Empresarios Sociedad Anónima (AESA). Durante la administración de esta empresa el campo de Golf se deterioró notablemente, entre otras causas por la desidia y el incumplimiento de las obras comprometidas en el pliego de Bases y Condiciones que rigió la licitación.
En el año 1997 el entonces jefe de Gobierno de la Ciudad, Fernando De la Rúa, atendiendo a las irregularidades advertidas, dictó el Decreto Nº 151/GCABA/97 fechado el 13/2/97, por medio del cual se extinguía, por incumplimiento del concesionario, la concesión del Complejo Campo de Golf - Velódromo otorgada a AESA.
Por medio del mismo Decreto, De la Rúa procedió a intervenir las instalaciones del Campo de Golf y del Velódromo de la Ciudad de Buenos Aires con la finalidad de recuperar y regularizar la situación de ambos predios. Ésta siguió el mismo camino de ineficiencia, derroche e irregularidades que había recorrido la anterior administración en manos de AESA. La intervención concluyó con el traspaso de la administración del Complejo Golf-Velódromo a la Dirección General de Deportes y Recreación de la Ciudad de Buenos Aires, específicamente al Programa "Grandes Parques".