Alegre quedó fuera del Gobierno
La ex subsecretaria de Derechos Humanos del Gobierno de la Ciudad durante la gestión de Aníbal Ibarra presentó este lunes la renuncia a su cargo de titular de la Unidad Ejecutora de Proyectos de Sitios de Memoria. El jefe de Gobierno, Jorge Telerman, le había pedido la dimisión después de que trascendiera la noticia del hallazgo de tres cajas con objetos personales de las víctimas de Cromañón, que supuestamente Alegre había retenido.
En el texto presentado al jefe de Gobierno Jorge Telerman, Alegre afirma: “He sido vinculada a una falsa denuncia por parte de funcionarios de su gobierno con respecto a un supuesto hallazgo de objetos pertenecientes a víctimas de la tragedia de Cromañón. Hace cuatro meses, cuando asumieron las nuevas autoridades de la Subsecretaría de Derechos Humanos, tomaron conocimiento de que se encontraban estos objetos en sus oficinas para ser entregados en el momento en que la justicia lo considerara oportuno. Esos elementos habían sido oficialmente recibidos, se encontraban inventariados, rotulados y en conocimiento del personal que allí prestaba servicios”, señaló la funcionaria renunciante.
“Se aprovechó una vez más la tragedia de Cromañón y se pusieron por delante finalidades políticas frente al dolor de los familiares de las víctimas. Precisamente lo contrario de lo que se hizo siempre desde el mismo momento de la tragedia y durante toda mi gestión en la Subsecretaría de Derechos Humanos, en donde junto a todo el personal a mi cargo se los atendió con compromiso, respeto y transparencia”, manifestó Alegre.
Por último indicó: “Reivindico las políticas de Derechos Humanos llevadas adelante en la Ciudad de Buenos Aires durante el gobierno de Aníbal Ibarra que han tenido como línea conductora los principios y la lucha de los organismos de Derechos Humanos. Dirigentes de estos organismos, frente al cambio de gobierno, demandaron y respaldaron mi continuidad a fin de garantizar las políticas de memoria de los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado. A pesar de nuestros esfuerzos y de nuestros reiterados reclamos, estas políticas hoy se encuentran prácticamente paralizadas”.
“Me voy desilusionada de un Gobierno que debió ser la continuidad de la gestión de Aníbal Ibarra, votada masivamente por el electorado porteño, y que ahora, al menos en los temas que me involucran, se maneja con mentiras e inoperancia”, concluyó Alegre.
La situación que motivó su alejamiento coincide con el momento más duro de la pelea entre Telerman e Ibarra quienes, la semana pasada, se cuestionaron mutuamente luego de la toma a un edificio del FONAVI. Durante el juicio político que culminó con la destituciónde Ibarra, Alegre perteneció al círculo más íntimo del ex jefe de Gobierno, que trató de lograr su retorno al poder.