Operativo desgaste para Hourest
Lo que en un principio fueron tibias críticas, ahora se transformaron en fuertes declaraciones. Desde un principio, ya con minoría, el PRO se mostró disconforme con el funcionamiento de la Comisión Investigadora de la Legislatura porteña (que debe determinar responsabilidades políticas por el caso escuchas ilegales) y, sobre todo, con el rol de su presidente, Martín Hourest.
El operativo desgaste recrudeció en la última semana cuando el legislador macrista Cristian Ritondo acusó a un asesor de Marcelo Parrilli, Antonio Liurgo, de amenazarlo. En este sentido, tanto Ritondo como Martín Borrelli, fueron muy críticos con Hourest por permitir la presencia de Liurgo en las reuniones.
?El principal autor del golpe mortal a la credibilidad de la Comisión especial Investigadora es su presidente, Martín Hourest, quien no puede garantizar nada?, disparó el jefe del bloque PRO, y agregó: ?Hoy se permitió y convalidó que se insulte y amenace al diputado Martín Borrelli sin que el presidente de la Comisión haga nada. Esto es un claro mensaje de que se seguirá avanzando en la mentira como instrumento principal de la acción política que ordenó el kirchnerismo contra el jefe de gobierno Mauricio Macri?, expresó.
LOS TESTIGOS
Con relación a las reuniones formales, en referencia a la presencia de los testigos, tanto Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos de la Nación, e Hipólito Alen, subsecretario de Protección de Derechos Humanos, informaron a las autoridades de la CEI que no acudirán, a pesar de haber sido citados por el Juez Roberto Andrés Gallardo. Según se informó, justificaron su inasistencia a las dos fechas de audiencia establecidas, en razón de encontrarse en viaje oficial.
?De esta manera, Duhalde y Alen se suman a los dos funcionarios de la SIDE y a los cinco oficiales de la Policía Federal, todos dependientes del gobierno nacional, que no concurrieron a prestar su testimonio en la Comisión Investigadora. Tampoco lo hicieron Burstein, su hija y su esposa?, expresó el macrista Martín Borrelli.