Publicado: 27/09/2012 UTC General Por: Redacción NU

Solo Michetti salvará a Michetti

Macri se enojó por haberse enterado por los medios de la determinación de la diputada de no competir en Provincia. Cómo sigue Pro tras el balde de agua fría. La presión sobre Gabriela.
Solo Michetti salvará a Michetti
Redacción NU
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La situación en Pro tras el anuncio de la diputada nacional Gabriela Michetti (que adelantó en exclusiva Noticias Urbanas) de no competir el año que viene en la provincia de Buenos Aires reabrió las grietas en el submarino amarillo. Es que esta vez no solo está en juego la suerte del distrito que vio nacer al macrismo, sino que la elección de 2013 lleva implícita para la mayoría de las fuerzas políticas el apronte final en el camino hacia las presidenciales de 2015. Como para la Presidenta dicha elección es clave para pensar las opciones de las que dispondrá para ese turno, también para Pro es la oportunidad de demostrar que está en condiciones de afrontar la puja con posibilidades de éxito. O al menos demostrarles a las fuerzas afines que el ingeniero Mauricio Macri es quien queda mejor posicionado para enfrentar al oficialismo.

En todos los diseños previos que elaboró el armador de la candidatura presidencial, el ministro Emilio Monzó, siempre contó con que la exvicejefa Michetti ?de buen nivel de conocimiento y aceptación en casi todo el país? sería el ariete del espacio en la madre de todas las batallas, la siempre enorme, en todo sentido, provincia de Buenos Aires. Allí donde se construye el número que te deja en carrera o te saca si no se da la talla. A eso le pensaba sumar una performance buena en Santa Fe con Miguel del Sel y resultados positivos en Córdoba, Mendoza, Salta y, por supuesto, la Ciudad de Buenos Aires, a la que el Pro planea retener con holgura.

Todas las fichas estaban puestas en que el actual jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, contaba con la cancha libre para obtener su soñado triunfo porteño que le allanara el camino para intentar ser jefe de Gobierno dos años más tarde. Los pensadores de las campañas de Pro ya estaban trabajando y daban por hecho su postulación, y hasta sus subordinados políticos elaboraban planes para cuando el momento llegara y quedaran a la intemperie. También ya estaba diseñada la lista de quienes aspiraban a suceder a Larreta en la Jefatura de Gabinete, era todo como una maquinaria perfecta que se reinventaba a sí misma a partir de la candidatura presidencial de Macri.

Pero Michetti decidió cambiar la historia futura y todas las proyecciones previas. Amparada en una decisión personalísima, de esas que siempre pensó pero nunca decidió tomar, la dirigente nacida en Laprida (provincia de Buenos Aires) entendió que era el momento de preocuparse también de su futuro político además del de Macri. Este se enteró por los medios, entre ellos el nuestro, y decidió levantarle la reunión que tenía agendada para el jueves último. Dos cosas motivaron al Jefe de Gobierno a evitar el encuentro: conocer el motivo de este y haberse enterado por otra vía antes que en persona. Ese tema lo sacó. Lo dejó en off side, sin palabras ni respuestas frente a su partido y debilitado repentinamente en la contienda electoral que lo debe posicionar como líder opositor. Se tomó una semana más para chequear distintas opiniones y ver cómo quedaba el tablero interno tras el bombazo.

El tablero

Hay varias cuestiones que se pueden analizar a partir de la decisión de Michetti. Más allá de las amenazas que parten del larretismo de realizar una compulsa interna en Pro, saben que esta debería inscribirse legalmente en las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), que permiten que vote cualquier ciudadano y no solo los afiliados al partido, sector en el que sí domina ampliamente el actual jefe de Gabinete. La popularidad de Michetti sería un escollo insalvable para Rodríguez Larreta, sobre todo en una elección de medio término, en el que no se evalúa tanto la ejecutividad y la gobernabilidad sino el premio o castigo a la gestión. Además, quienes conocen el entripado en Pro saben que esta sería una interna demasiado feroz para que el jefe esté tranquilo, una de esas en que todos los golpes van por debajo de la cintura. Un escenario que ni Gabriela, ni Rodríguez Larreta, ni Macri quieren provocar.

Pero hay un cuarto en discordia en este plan: es el ?Colorado? Diego Santilli, que sabe que no hay nada mejor que una interna para posicionarse, ganar nivel de conocimiento y competir a toda ganancia por más que el resultado le sea adverso. Gana o gana, dirían los especialistas en marketing político. Es más, hasta se podría promover dicha interna como la guerra política de ?la radical y el peronista? dentro del Pro. La realidad es que Santilli viene creciendo dentro del Pro y del peronismo opositor y aunque parece imposible que pudiera vencer a Michetti, es al único al que le podría dar el cuero por perfil para enfrentarla, de no ser Horacio el contendiente.

Martes negro

En la reunión del martes que realizan los popes del Gobierno porteño, Michetti no ganó en elogios. De la avanzada participaron, casualmente, un radical ?el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici? y un peronista ?Cristian Ritondo, el armador del Pro que jura que ?esto recién empieza??. Allí se cargó duro contra la visión individualista y la manera en que Gabriela dio a conocer su decisión. Luego de que se le pegara a discreción ante la mirada ojerosa y caída de la exvicejefa, Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal se limitaron a ?reafirmar? los dichos de sus antecesores. Hay quienes sostienen que la guerra más dura, y quizás una de las causas de la decisión que plantea Michetti, es frenarle el camino a Vidal, de quien observa su crecimiento en la consideración y en el proyecto de Mauricio Macri. Para Gabriela, la actual vicejefa es todavía una opción peor que el propio Horacio(cuestión de género), y quienes la conocen aseguran que la relación entre ellas jamás tendrá paz.

Conclusión

El Jefe de Gobierno, quien mientras esto se escribía cenaba con la diputada, está muy molesto por la forma y por el fondo de la decisión. Tratará de convencerla de repensar su futuro a la luz del ?daño? que, entiende, le produce esta postura. Quizás le pida tiempo, tal como le aconsejó Monzó, que dilate la confirmación de la decisión hasta que el macrismo pueda elaborar un plan alternativo. Francisco de Narváez sería el elegido en la Provincia solo si aceptara presentarse con el lema ?Macri Presidente?, algo que el Colorado, por ahora, no acepta: prefiere al peronismo de De La Sota o hasta el de Daniel Scioli.

Las fuentes consultadas por este medio coincidieron en que esto es el principio de una novela que tendrá muchos más capítulos. Unos aseguran que esto tiene vuelto. Otros lo miran más naturalmente. Por ahora son mayoría los que no acompañan a Michetti. Macri, preocupado, verá en persona hasta dónde llega su liderazgo. Su candidatura presidencial está en juego.

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