Publicado: 22/08/2012 UTC General Por: Redacción NU

El cuento de nunca acabar

El fiscal pidió una nueva prórroga para expedirse sobre el juicio oral. Desde las defensas de algunos de los implicados insisten con la nulidad, señalando la imposibilidad de probar la llamada que disparó la investigación. Burstein y Leonardo esperan ansiosos. Desde el Pro, por ahora, no hablan del asunto.
El cuento de nunca acabar
Redacción NU
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Luego de que en algunos medios se diera a conocer la noticia de que el fiscal federal Jorge Di Lello pediría la elevación a juicio oral de la causa por las escuchas ilegales que mantiene procesado al Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, Noticias Urbanas confirmó que dicho magistrado pidió una semana más de prórroga para expedirse. ?Si bien señaló que es la última prórroga que solicita, creemos que va a continuar pidiendo este tipo de medidas. De hecho, pueden pedirse de manera indefinida?, confiaron desde la defensa de una de las partes involucradas en la causa.

Efectivamente, la instrucción no será reabierta, motivo por el cual las defensas no podrán incorporar nuevas medidas de prueba. La Cámara de Apelaciones respondió negativamente a la solicitud de la abogada Valeria Corbacho, patrocinante del agente Ciro James, que solicitaba, tal como lo había anticipado NU, que se incorporaran pruebas tendientes a demostrar la inexistencia de la llamada a Sergio Burstein, disparador del resto de la causa y hecho que podría generar la nulidad.

Si bien desde el juzgado se admite que el inicio de la causa reside en una llamada ?supuestamente originada en un llamado anónimo de un integrante de la SIDE que advirtió de las pinchaduras telefónicas?, el desencadenante no podrá volver a ser cuestionado. Para hacerlo, Corbacho deberá esperar al Juicio Oral y allí exponer sus pruebas, de manera que no podrá evitar el desfile de su cliente, ni del exjefe de la Policía Metropolitana Jorge ?el Fino? Palacios, ni del mismísimo jefe de Gobierno porteño.

?¿Por qué la policía no secuestró el aparato identificador de llamadas de la casa de Sergio Burstein cuando su hija denunció la llamada que la advertía de la pinchadura? ¿Por qué tampoco secuestraron la máquina ticketeadora del locutorio desde el cual se efectuó la llamada??, se pregunta Corbacho ante NU y señala que solo con estos procedimientos no realizados sobran antecedentes para que la causa sea declarada nula.

Además, la abogada subrayó ante este medio que la contestación de la empresa de telefonía Iplan sobre las llamadas demoró siete días en llegar hasta el juzgado de Norberto Oyarbide. ?¿De esta manera custodian la prueba??, inquirió.

Otro abogado que también defiende a una de las partes involucradas va más allá y señala: ?Oyarbide comete el delito de prevaricato al no investigar la falta de coincidencia entre el número que figura en los tickets que generan la causa y el número de teléfono de la familia Burstein?. Y agrega: ?Ante esta duda, debería frenar todo el caso e investigar en esa línea antes que nada. Burstein, entre otras cuestiones, estaría además cometiendo el delito de estafa?.

De todas formas, al menos dos de las querellas aseguran que Oyarbide no terminará siendo el juez que defina el caso, ya que se retiraría antes de fin de año y que su futuro reemplazante ya habría concurrido al Senado nacional para comenzar con los trámites que le permitirán suplantar al polémico juez.

Números que no cierran
El número que pertenece a Burstein no aparece en el listado de tickets provistos por el locutorio desde el cual partió la ya famosa llamada. En el registro consta una llamada que comienza el 22 de noviembre de 2009 a las 20.06 al número 4982-5506. Pero el teléfono de la familia Burstein es el 4983-5506. Ese listado fue publicado en exclusiva por este medio el 14 de junio pasado.

Las compañías telefónicas consultadas por el juzgado coincidieron en que desde ese locutorio nunca se realizó una llamada en el día y horario que Glenda Burstein, hija del titular de la Asociación de Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA, denunció. ?Es incomprensible que la instrucción no atienda que en los tickets figura un número que no aparece en el listado y en el listado sí surge un número que no tiene ticket, y es nada más y nada menos que el teléfono de la familia Burstein, el 4983-5506?, se queja Corbacho. Y al mismo tiempo, las defensas se preguntan por qué jamás se citó a declarar a la mujer domiciliada en la calle Ambrosetti del barrio de Caballito, llamada Mónica Manfredi, a quien corresponde el teléfono que en un primer momento se dijo que correspondía Burstein.

Leyendo los expedientes de la causa, puede verse cómo el mismo juzgado detecta que el número comienza con 4982 y no con 4983 e igualmente continúa adelante con el proceso, según consta en la resolución que señala ?el error advertido al analizar el ticket que da cuenta de un llamado realizado al 4982-5506, cuando el de titularidad de Burstein resulta ser el 4983-5506?.

Del mismo modo, consta en esas fojas que a las 20.06 (las diferencias horarias pueden variar algunos minutos por el horario de las cámaras de seguridad del local) comienza una llamada al 4982-5506. El sargento primero Carlos Alberto Núñez lo deja claro en su declaración luego de haber sido enviado al locutorio en cuestión a certificar los hechos.
El 25 de septiembre de 2009, y con las firmas de Oyarbide y Russo, se advierte sobre las ?discrepancias? entre ambos números, por lo que piden de forma urgente que las empresas de telefonía informen si desde ese lugar habían partido comunicaciones al domicilio de Burstein. Un nuevo chequeo volvió a arrojar el mismo resultado: negativo.

Noticias Urbanas constató que en el documento en donde figura la llamada para citar a los damnificados se vuelve a admitir el error. La comunicación se realizó al número que figuraba en el ticket y la persona que atendió dijo que allí no vivía ningún Burstein. ?Atendió un femenino indicando que el llamado era equivocado?, deja constancia el comisario inspector Jorge Guillermo Rojo, quien además señala que se convocó a la mujer de Burstein y a la hija mediante una citación al domicilio. ?No se pudo tomar contacto telefónico con la damnificada ya que la línea correspondía a otra persona?, señala Rojo en el escrito que también forma parte del expediente.

La misma Dora Beatriz Viotti, concubina de Burstein, señaló en Tribunales que la llamada había ingresado hacia el número 4983-5506, no siendo esto coincidente con el número que quedó registrado en el ticket que se agregó a las actuaciones oportunamente elevadas, ya que ahí quedó asentado el número 4982-5506.

Ahora, antes de que Oyarbide se expida, todo está en manos del fiscal Di Lello, atiborrado por causas de peso político, como la que involucra a la ex-Ciccone, el supuesto enriquecimiento ilícito de Amado Boudou y su pareja, Agustina Kämpfer, la investigación por desvío de fondos por parte de Sergio Shocklender, la denuncia que el senador Daniel Filmus le hizo al asesor político macrista Jaime Durán Barba por una supuesta campaña sucia y otra acusación contra el publicista ecuatoriano, por vínculos poco claros con la Policía Metropolitana.

En tanto, la elevación a juicio ya tuvo el visto bueno de las querellas, que encabezan el integrante de Familiares y Amigos de Víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, y el cuñado de Macri, Néstor Leonardo. Desde el Pro hacen un silencio de radio al momento de ser consultados por los planteos de nulidad realizados por la defensa de James y avalados por la de Palacios.

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