Publicado: 29/01/2010 UTC General Por: Redacción NU

Arreglaron una salida pacifica en Colihue

Los siete trabajadores que ocuparon la editorial Colihue decidieron salir del comercio para evitar el desalojo violento. No hubo conquistas y a partir del 8 empezarán a negocia por separado.
Arreglaron una salida pacifica en Colihue
Redacción NU
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El desalojo de los trabajadores despedido de la editorial Colihue estaba previsto para las 15 de este viernes pero se está retrasando. Siendo las 16.30 se acercó el titular de la comisaría 11ª ubicada justo enfrente, avenida Díaz Vélez 5125. A las 18.30 resolvieron los siete trabajadores ocupantes que se retiraban evitando el desalojo violento.

A partir del 8 negociarán de manera individual el monto de la indemnización por despidos.

Más de setenta personas, entre miembros del sindicato de Comercio y estudiantes universitarios de agrupaciones de izquierda como MST de Vilma Ripoll, estaban a la espera del avance o no policial.

Aurelio Narvaja, dueño de la editorial, lejos de negociar decidió cerrar la puerta con llave e instalarse en el local. El conflicto comenzó en abril de 2009, cuando Narvaja, intelectual del grupo Carta Abierta, decidió no otorgar un aumento conseguido por el Sindicato de Comercio. Su argumento fue que los sueldos de Colihue eran superiores a los del convenio. Pero la pelea entre las partes se profundizó, para terminar con 12 empleados despedidos en diciembre, dos resoluciones incumplidas del Ministerio de Trabajo y la posibilidad de que hoy la policía desaloje a los libreros por la fuerza.

El 12 de diciembre, Colihue despidió a 10 personas más, un tercio de su plantel. El 30, tras una audiencia con las partes, Trabajo dictó una conciliación obligatoria y ordenó reincorporar a los despedidos.

Según el delegado gremial Marcelo Catenacio, Narvaja incumplió la resolución y continuó denegando el acceso a los trabajadores en conflicto. El lunes decidieron ingresar por la fuerza. Siete despedidos lo consiguieron, pero denuncian que Narvaja los encerró bajo llave. Se niegan a salir, aunque permiten el ingreso del resto de los trabajadores y de Narvaja, que decidió pasar las noches.

Los trabajadores filmaron y subieron a Internet videos de su jefe caminando en calzoncillos por los pasillos de la editorial y denuncian las contradicciones entre su discurso y su conducta empresarial, además de su crecimiento patrimonial.

Según Catenacio, Narvaja goza de jugosos contratos con el Ministerio de Educación y ahora maneja la cadena de librerías Antígona, Ediciones del Sol y Ediciones del Pensamiento Nacional.

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