Skanska quedaría acéfala
La causa Skanska es un fuerte dolor de cabeza para el Gobierno Nacional. Dividido en dos, el caso está siendo investigado tanto por delitos administrativos como por hechos de corrupción donde se encontrarían comprometidos al menos dos funcionarios nacionales.
Y justamente de la causa que investiga hechos de corrupción es de donde, tanto el kirchnerismo provincial encarnado en Daniel Scioli, como el propio Mauricio Macri tomarán a sus futuros Ministros de Seguridad.
El fiscal Carlos Stornelli aceptaría el ofrecimiento de Scioli para responsabilizarse de se la Seguridad en la Provincia de Buenos Aires, y junto con él, también partirían hacia la función pública en el Poder Ejecutivo bonaerense varios miembros de su equipo.
Por su parte, el juez que entiende en la causa Skanska, Guillermo Montenegro, se encuentra actualmente de licencia con el fin de analizar la propuesta realizada por el macrismo porteño
El magistrado se tomó seis días para meditar. Y lo está haciendo desde la caribeña isla de Cuba.
Muchos son los que aseguran que el Juez ya estaría cansado de sus labores en la Justicia Federal, y que si bien fue nombrado por el kirchnerismo no tendría conflictos en desarrollar su vocación política en el gabinete de Mauricio Macri.
El vínculo amistoso que tienen Montenegro y Stornelli, en el caso que ambos acepten hacerse cargo de la Seguridad en sus respectivos territorios, también podría generar una política metropolitana en esta materia y una tarea en conjunto.
Aún ninguno de los dos funcionarios judiciales hizo manifiesta su aceptación a ocupar cargos políticos. Primero deberían retirarse de la causa. De lo contrario podrían ser recusados por los ex funcionarios investigados.
Sin querer, o queriendo... Macri y Scioli le dieron una mano a los acusados en la causa Skanska.
La política metió la cola.