Los Sitios de Interés Cultural
Editado por el Ministerio de Cultura porteño, a través de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural, este texto reúne la totalidad de los sitios declarados como de Interés Cultural por la Legislatura porteña. Cada uno cuenta con una ficha detallada con información y el nombre del autor de la iniciativa. Se presentará el próximo 6 de noviembre, a las 19, en el Salón San Martín del palacio legislativo.
Esta publicación actualiza y reúne en un solo tomo todos los Sitios de Interés Cultural declarados hasta el año 2006. La recopilación, realizada por la Secretaria General de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural (CPPHC), Leticia Maronese a partir del año 2004, enumera e ilustra cada uno de los lugares porteños reconocidos por su tradición e historia.
Entre ellos, los solares donde vivieron Jorge Luis Borges, Roberto Arlt, el Padre Mugica, entre otras personalidades; los bares “La Perla del Once”, “El Bar Bar O”; y sitios con gran valor arquitectónico, como la fuente “Las Nereidas”, el “Palacio Barolo”, el “trasbordador del Riachuelo”; numerosos lugares por los cuales los porteños pasamos, nos divertimos, añoramos, disfrutamos de sus comidas o espectáculos diariamente y que constituyen símbolos de nuestra Ciudad.
Cada sitio cuenta con una ficha detallada sobre su historia y datos técnicos y, además, cuenta con prólogos a cargo de la Ministra de Cultura de la Ciudad, Silvia Fajre, y del fallecido diputado porteño por el socialismo, Norberto La Porta, quien fuera presidente de la Comisión de Cultura y Comunicación Social de la Legislatura.
A su memoria y a la de Víctor Pandolfi (autor de la iniciativa conjuntamente con Guillermo Oliveri) está dedicada la publicación.
“BUENO AIRES GALLEGA. INMIGRACIÓN, PASADO Y PRESENTE”
Por otra parte, se presentará un nuevo volumen de la colección Temas de Patrimonio Cultural –el número 20, nada menos- reúne las ponencias presentadas en ocasión de la realización de las Jornadas Buenos Aires Gallega. Inmigración, pasado y presente (organizada por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural, la Academia de Historia de la Ciudad, el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, y el Ministerio “Puertas del Bicentenario). Será el 5 de noviembre, a las 19 horas, en la Sala de Representantes de la Manzana de las Luces (Perú 272).
El compilador es el profesor de la UBA Ruy Farías, uno de los expositores de las jornadas junto a prestigiosos académicos que abordaron la problemática de la inmigración gallega en nuestro país, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires. Durante tres días, entre otros temas, se discutió sobre: ”La inmigración gallega en Buenos Aires en el contexto de la inmigración europea de masas”; “Inserción socioprofesional de los gallegos en Buenos Aires”; “Las mujeres gallegas en Buenos Aires”; “Los inmigrantes gallegos en el imaginario social y literario porteño”; “La cultura gallega en Buenos Aires: Pasado y presente”; “Los gallegos en la cultura argentina: Perfiles”; “Imaginar Galicia desde el Río de la Plata”.
Sobre las jornadas, Ruy Farías señaló: “Dedicarle un libro de investigación, testimonios y reflexiones a la inmigración gallega en Buenos Aires no necesita mayor justificación. De acuerdo con las estadísticas argentinas, más del 17% de todos los migrantes europeos arribados al país entre 1857 y 1930 pertenecían a este colectivo. 2.070.874 españoles ingresaron en ese período, de los que al menos la mitad se quedó definitivamente. Si tenemos en cuenta que en torno a un 55% de esos españoles había nacido en Galicia y que, tras la interrupción de los flujos migratorios causada por la crisis económica de 1929, la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, una última oleada migratoria trajo a nuestras costas entre 1946 y 1960 un número de inmigrantes galaicos todavía difícilmente cuantificable, pero sin duda de enorme magnitud, nos queda un saldo de más de 600.000 gallegos definitivamente radicados en la Argentina”.
Y agregó: “Pero aunque pueden encontrarse sus huellas a lo largo de prácticamente todo el territorio nacional, su acusada tendencia a concentrarse en las zonas urbanas del litoral pampeano, y particularmente en Buenos Aires, generó un fenómeno aún más impactante: que a lo largo de toda la primera mitad del siglo XX viviesen en la ciudad porteña más gallegos que en ningún otro núcleo urbano del planeta”.