Publicado: 13/07/2003 UTC General Por: Redacción NU

Por primera vez unirán civilmente a una pareja gay

La que forman el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina, César Cigliutti, y su novio Marcelo Suntheim se convertirá este viernes en la primera pareja gay de la Ciudad y del país con contención legal, una vez que las autoridades del Registro Civil porteño las una civilmente. Constituye el primer caso en Argentina. Ese día entra en vigencia la Ley de Uniones Civiles, aprobada el año pasado por la Legislatura y reglamentada en mayo por el Gobierno porteño de Aníbal Ibarra
Por primera vez unirán civilmente a una pareja gay
Redacción NU
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Este viernes 18 se estrenará la flamante Ley de Uniones Civiles porteña cuando, alrededor de las cuatro de la tarde, quede formalmente unida ante las autoridades del Registro Civil porteño la pareja formada por César Cigliutti ?el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA)- y Marcelo Suntheim, también dirigente gay.

La Ley de Uniones Civiles fue sancionada por la Legislatura porteña en diciembre de 2002, con 29 votos a favor y 10 en contra. Es una norma que les otorga a las parejas de distinto o del mismo sexo derechos vinculados con la seguridad social, parecidos a los que tienen los matrimonios convencionales.

El proyecto original fue redactado por la jueza Graciela Medina y presentado en la Legislatura por Cigliuti, en nombre de la CHA. El legislador porteño Roque Bellomo tomó entonces como propia la iniciativa y luego comenzó un arduo proceso de idas y venidas parlamentarias para lograr su tratamiento en el recinto.

Finalmente, la Ley fue reglamentada el pasado 19 de mayo por el Gobierno de la Ciudad, concediéndole así reconocimiento legal a las parejas de homosexuales porteñas. Aunque la nueva norma regirá desde este viernes para las personas con "independencia de sexo u orientación sexual", está lejos de gozar de los mismos atributos legales con los que cuenta el status de matrimonio, actualmente permitido únicamente entre un hombre y una mujer. Por ejemplo, los "unidos civilmente" no podrán heredarse sus bienes en caso de fallecer alguno de los miembros de la pareja, no podrán tener acceso a pensiones ni adoptar un hijo como pareja de hecho.

Las condiciones para la unión civil son que al menos uno de los novios sea residente en la Ciudad desde por lo menos dos años antes de la fecha de inscripción en el registro; y que la pareja certifique con entre dos a cinco testigos haber convivido en una relación de afectividad estable por un período mínimo de dos años.

Los menores de edad, los parientes por consanguinidad ascendiente y descendiente, los hermanos o medio hermanos, los parientes por adopción, los que estén unidos en matrimonio y los declarados incapaces no podrán establecer una unión civil, según lo marca la Ley.

Las uniones civiles porteñas podrán ser disueltas por mutuo acuerdo, voluntad unilateral de uno de los miembros de la unión civil, matrimonio posterior o muerte de uno de los integrantes.

Para algunos, el acto que el viernes reconocerá a la pareja gay de Cigliutti y Suntheim tendrá un valor simbólico cercano a la igualdad de derechos. Seguramente, desde los rincones más conservadores criticarán a las uniones civiles tildándolas de antinaturales, como ocurrió cuando se votó la ley. Lo cierto es que la inscripción para las siguientes uniones estará abierta desde el lunes 21, en tanto que el 28 comenzarán a ejecutarse con regularidad.

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