Publicado: 22/12/2025 Nación Por: Redacción NU

Crisis en los hogares: la morosidad trepa al nivel más alto en 15 años

El incumplimiento de pagos refleja el deterioro del poder adquisitivo y la fragilidad social.
Crisis en los hogares: la morosidad trepa al nivel más alto en 15 años
Redacción NU
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La morosidad de las familias argentinas ha marcado un nuevo hito al alcanzar su nivel más alto desde 2010, según el último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En octubre de 2025, el 7,8% de los créditos otorgados a los hogares se encontraban en mora, acumulando doce meses consecutivos de incremento y destacándose por un aumento interanual de 5,5 puntos porcentuales en comparación con 2024.

El informe revela que el deterioro financiero se centra principalmente en los créditos destinados al consumo. Los préstamos personales presentan una morosidad alarmante del 9,9%, lo que implica que casi uno de cada diez créditos de este tipo no se está cumpliendo en tiempo y forma. Por su parte, las tarjetas de crédito también reflejan problemas serios, con un 7,7% de incumplimiento, aunque los créditos prendarios muestran un avance más moderado con un 4,8%.

Este fenómeno de morosidad no afecta únicamente a los hogares. Incluyendo tanto a empresas como a familias, la morosidad total del sistema financiero se ubica en un 4,5% de la cartera, también en alza desde el año anterior. En el caso de los préstamos a empresas, la morosidad alcanzó el 1,9%, más del doble que en el 2024, aunque sigue siendo mucho menor que la de los hogares.

El contexto económico en el que se registran estos datos es relevante. Las cifras de octubre se recopilaron antes de la recentísima disminución de las tasas de interés aplicada tras las elecciones legislativas de 2025. Analistas advierten que los próximos informes podrían mostrar una moderación si este alivio financiero se traduce efectivamente en un mejor manejo por parte de los deudores.

La creciente morosidad refleja tensiones significativas en los ingresos reales de las familias, que enfrentan una pérdida de poder adquisitivo en medio de una alta inflación y salarios estancados en términos reales. La dependencia de crédito para sostener el consumo básico ha llevado a muchas familias a una situación financiera precaria.

Desde el sector financiero, el aumento de la morosidad podría tener un impacto en la oferta de crédito. Un mayor índice de incumplimientos usualmente resulta en mayores previsiones por incobrabilidad para los bancos, lo que podría limitar la disposición a otorgar nuevos préstamos. Sin embargo, los últimos informes sugieren que la cobertura de riesgos en las entidades supera el monto total de los créditos en situación irregular, lo que ayuda a mitigar tensiones en la liquidez bancaria.

En última instancia, la situación actual plantea un grave desafío para las familias argentinas y el sistema financiero. La necesidad de un abordaje integral que contemple tanto la regulación crediticia como medidas de alivio económico es más urgente que nunca.

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