Bienvenidos a Palermo Music Fashion
Ciertas teorías sociológicas reconocen que dentro de una cultura se pueden diferenciar varios grupos: la cultura dominante, las subculturas y las contraculturas. Sin querer entrar en pugna con la dominante, una subcultura se caracteriza por agrupar a personas que comparten determinadas creencias, hábitos o costumbres.
Y dentro de la Ciudad, varias subculturas se organizan en torno a un lugar común, como la emblemática galería Bond Street o el Shopping del Abasto. Otras quedan signadas por el lugar en el cual se desarrollan, y su ejemplo más notable es Palermo.
En el barrio porteño que continúa en crecimiento, tomando prestadas cuadras de Villa Crespo o Colegiales, son muchos los que ven una subcultura formada por los denominados ?palermitanos?. Ellos tienen su forma de vestir, su manera de relacionarse, sus palabras chics, sus tecnologías de moda, sus autores favoritos. Ya sea por esnobismo o simple efecto viral, muchas personas terminan adoptando lo que surge por aquella zona.
A las tendencias que surgen en el corazón de los distintos sectores de Palermo (Hollywood, Soho, Viejo y un largo etcétera), entonces, es obligatorio prestarles atención. Una de las nuevas acciones que surgió en el barrio y parece asomar como una nueva moda es la inclusión de sets de DJs o grupos musicales dentro de los centros comerciales de vanguardia.
La novedad, entonces, es el cruce que se da entre la música, el diseño y el street art, es decir, entre la moda y lo artístico. De esa forma, en un mismo lugar se puede conseguir ropa, zapatillas, sombreros, accesorios, libros, skates y discos. Así, al fondo de un local, una cabina de DJ alberga (de forma mensual o semanal) a un artista que se encarga de musicalizar la escena en tiempo de compras.
Aunque la novedad no pasa los dos meses de existencia, los días elegidos para la nueva movida son los jueves, viernes o sábados. La gente, dependiendo del clima y el artista, puede ubicarse tanto adentro del local como también afuera, donde la música se apodera de la vereda y el final se traslada hasta cercana la medianoche.
¿Los artistas? Provienen de cualquier género y estilo musical. Lo importante es que la música sea acorde a un centro comercial de determinadas características y pueda corresponder con la que le gusta a quienes se acercan al lugar (en donde se desarrolla, a estas alturas, todo un evento), y se convierten en potenciales clientes del local, acercándose en busca de indumentaria de vanguardia y nuevas tendencias.
Hip-hop, sesiones de chill out, electro house y diferentes fusiones musicales y sintetizadores son algunas de las propuestas que tienen lugar en las nuevas movidas palermitanas.
Como en todo evento, las bebidas tienen su lugar predilecto. Entre las que más corren en las manos de los asistentes, rankean alto los energizantes. En segundo lugar, asoman el champagne y los porrones de cerveza.
Antes de llegar a los locales, la movida comenzó en algunos bares, en los que también se buscaba un cruce entre cultura e indumentaria y accesorios. También, en muchos recitales, desde hace años se montan stands con remeras, mochilas y accesorios de la banda de turno, algo que puede entenderse como puntapié de la movida. De forma natural, con el paso del tiempo, cambió el ámbito, y los encuentros o eventos fueron trasladándose a los locales de Palermo.
El objetivo de estos encuentros es poder generar un flujo de personas que se acerquen a escuchar música y al mismo tiempo descubra el espacio, convirtiéndose quizás en habitué del lugar durante los fines de semana, y que compre desde ropa hasta objetos de diseño o tablas de skate, obviamente.
Quienes encuentran interesante esta nueva tendencia palermitana y se acercan en gran número cada vez que se realiza, son los turistas. Ellos lo ven como un evento promocional que llama su atención y diferencia algunos locales de otros.
La forma de organización de los eventos varía de acuerdo al local. En algunos está a cargo de los dueños, y en otros locales (en aquellos donde conviven primeras marcas con diseñadores independientes) cada diseñador o encargado de la marca organiza en una fecha determinada el evento, eligiendo el grupo o DJ que se hará cargo de la música.
Sea una tendencia que continuará extendiéndose al resto de los locales de ropa y otros rubros en un futuro no muy lejano, la nueva estrategia de marketing nacida al calor de Palermo llama poderosamente la atención por su concepción, que busca cruzar varios tópicos que pueden interesarle a un determinado grupo de personas. Si la propuesta gozará de buen futuro o no, es algo que no se puede saber. Lo que no puede negarse, eso sí, es su originalidad.