Brailovsky expuso sus intestinos para alertar sobre la posible peligrosidad del agua
El defensor del Pueblo Adjunto porteño para Medio Ambiente, Urbanismo y Comunicaciones, Antonio Elio Brailovsky, reclamó que se realice un inmediato control de la contaminación del agua, a partir de que se le extrajera un pólipo benigno del intestino, que podría haber sido provocado por los clorofenoles que tendría el agua potabilizada en la Ciudad de Buenos Aires.
"El objeto en forma de hongo que ven allí (por la foto que envió por mail el ombudsman) es un pólipo que acaban de extraer de mi intestino. Lo sacaron a tiempo, porque por sus características, es de los que suelen formar tumores cancerosos si no se los extrae a tiempo, informó Brailovsky.
A partir del reciente corte de agua, se informó que el Gobierno había autorizado a distribuir por la red de servicio público agua con altos niveles de fenoles, los que, a partir de la unión con el cloro que se utiliza para la potabilización, producen clorofenoles, un producto químico catalogado por la Organización Internacional del Trabajo como cancerígeno. Por este motivo, países como Suecia tienen prohibida su utilización desde 1978.
Además, los fenoles están calificados como residuos peligrosos por la ley nacional 24.051, que establece límites estrictos para su presencia en el agua que debe ser tratada para potabilización. El fenol es cáustico y provoca diversos daños a la salud.
La presencia de residuos peligrosos en el agua para consumo se analiza una sola vez al mes. "Si los encuentran hoy, eso puede significar que hace 29 días que estamos tomando agua con residuos peligrosos, sin que nadie lo advierta. Y ni siquiera están obligados a informar al público qué es lo que encuentran. Con este grado de protección a la salud, ¿cómo extrañarse de que aumenten los casos de cáncer?", se preguntó el defensor adjunto.
"Se necesita un control mucho más estricto y más frecuente de la presencia de residuos peligrosos en el agua de la canilla. No podemos seguir usando el Río de la Plata al mismo tiempo de tanque de agua y de inodoro", exigió Brailovsky, tras investigar la presencia de clorofenoles en el agua potable de la Ciudad de Buenos Aires.