Publicado: 26/06/2003 UTC General Por: Redacción NU

El juez Warley, ante una nueva requisitoria fiscal

El juez Ricardo Warley recibió un requiermiento del fiscal Marcelo Ruilópez que agrava la situación de los imputados, a raíz de la información aportada por los nuevos consejeros. El fiscal le solicitó al magistrado que indague a todos los ex consejeros, a los ex directores Norberto Urfeig y Jorge Suárez, y a una lista de posibles partícipes necesarios en la comisión de los ilícitos que se investigan. Warley, recién después de un año y dos meses de tener la causa a su cargo, llamó a indagatoria a Urfeig. Existe expectativa -en ámbitos políticos y judiciales- por la actitud que debería tomar Warley ante esta nueva instancia
El juez Warley, ante una nueva requisitoria fiscal
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El juez Ricardo Warley, que entiende en la investigación de los presuntos ilícitos cometidos por el anterior Consejo de la Magistratura -José Octavio Gauna, Gloria Bonatto y Carlos Cárcova, entre otros consejeros- y por el ex director de Ejecución Presupuestaria, Norberto Urfeig -hombre del riñón de Enrique Mathov, procesado en la causa 20 de Diciembre- recibió el pasado 10 de junio un requerimiento fiscal que firmó el fiscal Marcelo Ruilópez, basado en las constancias que los nuevos consejeros asumidos en diciembre último aportaron a la causa.

El titular de la Fiscalía en lo Criminal de Instrucción número 18 le pidió al juez que indague a todos los ex consejeros, los ex directores Urfeig y Jorge Suárez, y a una lista de posibles partícipes necesarios en la comisión de los presuntos ilícitos que se investigan.

En la fundamentación fiscal se pone de manifiesto que existiría falsificación de documentos públicos y defraudación al fisco a través de una operación simulada, consistente en la realización de la compra del inmueble de Tacuarí 138 en escrituras encadenadas y simultáneas, la primera por 700.000 dólares a nombre de Graciela Bastida y la segunda a nombre del propio Consejo por la suma de 2.250.000 dólares, y diversas maniobras más que habrían comprometido fondos públicos, como las compras de aparatos informáticos por cientos de dólares a firmas inexistentes.

El juez Warley no ha delegado la investigación en la fiscalía y se desprendió inusitadamente del expediente en diciembre del 2002 y lo envió a la cámara respectiva para resolver un incidente dilatorio presentado por la defensa de un imputado, en lugar de enviar la fotocopia de la parte pertinente y continuar con la investigación. Tampoco lo han conmovido las pruebas aportadas por el nuevo Consejo ni por la requisitoria fiscal.

Recién luego de un año y dos meses de tener a su cargo la causa, Warley llamó a indagar a Norberto Urfeig y a algunos de los intermediarios que presuntamente facilitaron las maniobras dolosas. Pero lo hizo sin fijar fecha de audiencia hasta que la Cámara envíe las fotocopias certificadas de la totalidad de la causa, algo que él debió haber hecho. Es decir, que el doctor Ricardo Warley continuaría mirando para el costado sin investigar el escándalo en la Justicia de la Ciudad y en su lugar tomará algunos testimonios sin el expediente a la vista.

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