Un monumento espera su lugar en Buenos Aires
Hace exactamente 100 años, nuestra Madre Patria decidió homenajear a la Argentina regalándonos la obra que hoy conocemos como Monumento de los Españoles, ubicada en el cruce de Avenida del Libertador y Sarmiento.
Tras esos 100 años, la historia se repite. Esta vez, por la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, desde aquellas tierras decidieron, a través de la iniciativa de la Federación de Sociedades Españolas en Argentina (Fesoes), obsequiarnos otro monumento de igual envergadura, con el objetivo de celebrar la fecha histórica y, también, con el fin de dejar una obra en la Ciudad que refleje la unión y la confraternidad que existe entre ambas naciones.
La Federación conformó una comisión especial para la elección de la obra donada, la que nominó un jurado encargado de elegir un proyecto ganador, conformado por autoridades de la Fesoes e ilustres personalidades del arte, entre ellos, el artista Clorindo Testa.
Aquel primer monumento de los españoles comenzó a ser realizado en 1910, pero una serie de inconvenientes lo demoraron varios años hasta su finalización. Al fallecimiento de un escultor hubo que sumarle un terrible accidente marítimo, en el que un transatlántico proveniente de España se hundió en las cercanías de Río de Janeiro.
En aquella fatídica jornada murieron 450 personas y se perdieron muchos adornos y esculturas destinadas a completar aquel monumento.
Entre los objetos perdidos en el fondo de las aguas había una ninfa de bronce de 2 metros de alto que fue hallada muchos años después y, en consecuencia, la Argentina pretende repatriarla en breve, con la aprobación del Gobierno de Brasil.
Ante la posibilidad de este rescate, surgió la idea de reincorporarla al nuevo emprendimiento del Bicentenario, ya que la pieza nunca logró su cometido original de formar parte del monumento erigido algo menos de cien años atrás.
El lugar elegido para emplazar la obra es la plazoleta Puerto Argentino, que se encuentra en la Costanera Norte, frente al Aeroparque Jorge Newbery. La Federación realizó el pedido oficial al ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, Diego Santilli, el 13 de enero de 2010.
En el pedido, se solicita ese lugar para llevar a cabo el emplazamiento de la obra, dado que sus miembros consideran que es el más idóneo para eso, ya que se encuentra cercano al Monumento a los Españoles. Además, incluye accesibilidad y relación con el entorno, por la cercanía del Río de la Plata. La Federación espera la respuesta para colocar la piedra fundamental del monumento.
Viento y agua, proyecto ganador
La artista ganadora del concurso es Estela Trebino, que afirma que al conocer la historia de la Venus perdida en el mar, sus ideas bullían y pensó desde entonces en involucrar al agua como factor protagónico de su obra.
Para ello convocó a dos arquitectos amigos, Iñaki Etcheverría y María Cristina Cataldo, que colaboraron en el estudio sobre el comportamiento de los materiales con respecto a la resistencia al viento, la corrosión y otros factores, debido a la magnitud del proyecto.
?Cada vez es más fuerte el tema del agua, ya que es el testigo de la gente que vino en la ola migratoria y también de los que volvieron hacia España. Muchos de ellos son nuestros padres y nuestros hijos?, explica Trebino.
La imagen del monumento nace como olas grandes, verticales, con la idea de que el público pueda pasar entre unas y otras y lo puedan recorrer a través de una pasarela sobre el agua. Allí, en algún lugar, se espera que esté la histórica pieza de la ninfa recuperada.
La escultura que conmemorará nuestro Bicentenario será en su totalidad de acero inoxidable, fortaleciendo la idea del contraste entre los materiales usados hace 100 años y en la actualidad. La idea es que se note la diferencia que supone el paso del tiempo.
A su vez, mientras este proyecto tomaba vida, se iba gestando otra idea para un segundo proyecto, muy diferente. Se trata de dos cruceros, plasmados de distinta manera, con forma abstracta y con materiales rústicos de desechos, madera y chapas. ?Nos sucumbió entonces el dilema de qué obra presentar en el concurso. Finalmente, presentamos ambas?.
Ganó el proyecto Vientos y agua, y la otra obra consiguió el segundo premio. La sorpresa fue cuando se abrieron los sobres y constataron que eran de la misma artista. De ese modo, el nuevo monumento donado espera su emplazamiento para este año, para renovar, una vez más, la hermandad entre España y la Argentina, haciendo pie en la Ciudad.