Buquebus, acechada por hordas de fanáticos y nacionalistas
Ambientalistas de Gualeguaychú y columnas de piqueteros hostigaron este mediodía con insultos y volantes mal escritos y peor impresos a los empleados y a los turistas en la terminal porteña de la empresa Buquebus, como parte de la frustrada campaña contra la instalación de la papelera finlandesa Botnia en Fray Bentos.
El acto en repudio a la instalación se completará -esta tarde- con el corte de los tres puentes que unen a Entre Ríos con el Uruguay.
Ignorantes -por acción u omisión- de las declaraciones de ilegalidad de los cortes (el 15 de este mes así fallará el Tribunal Internacional de La Haya), y de los dictámentes previos que daban razón a las razones uruguayas para la construcción de las pasteras, la 'acción directa' carece de todo sustento legal, institucional y militar
La protesta -después de las negociaciones que tuvieron lugar esta semana- se limitará, dicen, a una volanteada (se habría suspendido la huevada), pero nadie descarta la infiltración entre tanto improvisado de agentes de 'inteligencia' (igual de improvisados) que provoquen incidentes imprevistos.
La seguridad estaría garantizada (aunque nunca se sabe) por más de mil efectivos, éntre miembros de la policía federal, prefectura y -en gomones- los 'grupos de elite' Albatros, Puerto Buenos Aires y Compañía Guardacostas.
"Los viajes que van a existir creo que son tres llegadas y una zarpada en el momento de la manifestación y los pasajeros van a poder llegar sin complicaciones", dijo hoy a la mañana en declaraciones radiales el ministro del Interior Aníbal Fernández.
Entre los adherentes a la horda ecologista, figuran el Polo Obrero, el MST, la FUBA, un sector de la CTA, la Asociación Gremial Docente Universitaria y las asambleas barriales de San Telmo, Vicente López y González Catán.
Algunas de estas organizaciones no gubernamentales auspician la protesta como un primer paso a seguir en una escalada que debería culminar en un nuevo intento por recuperar las islas Falkland, tarea que ya ocupó al dictador Leopoldo Fortunato Galtieri en 1982, con los resultados que son de público conocimiento.