Se duplicaron los maestros porteños, pero trabajan muy pocos y en malas condiciones
El candidato a jefe de Gobierno por el partido Cambio con Justicia Social, Jorge Rodríguez, afirmó que la vocación por la actividad docente creció un 100 por ciento en la Ciudad de Buenos Aires con respecto a cuatro años atrás. "Desde el 98 se duplicó la cantidad de matriculados, que de 300 mil pasaron a 600 mil", afirmó Rodríguez a NOTICIAS URBANAS. Pero también aseguró que, según datos extraídos de la Dirección Nacional de Estadística y Evaluación Educativa dependiente del Ministerio de Educación, ejercen en la Ciudad 50 mil docentes, por los que 550.000 quedan afuera de la actividad en el distrito.
Rodríguez atribuyó el incremento del interés por la carrera de maestro a que "en el país del desempleo y el trabajo precario un sueldo seguro, dos meses de vacaciones pagas y una obra social garantizada se transformaron en un trofeo codiciado". También aseveró que "contrariamente a lo que se cree, creció notoriamente la vocación entre los varones", aunque señaló que actualmente "la maestra típica es mujer, de 25 a 45 años".
"El 40 por ciento de las mismas son jefas de hogar, con dos a cinco personas a su cargo", afirmó Rodríguez, para luego asegurar que sus hogares, "en el 50 por ciento de los casos, se encuentran ubicados por debajo de la línea de pobreza" y que "sólo el 10 por ciento de los maestros porteños alcanza la canasta familiar de 1200 pesos".
ACTO EN UNA ESCUELA DE LA BOCA
El candidato vertió conceptos similares el sábado pasado, durante un encuentro realizado en una escuela de La Boca, en el que se llevó a cabo un concurso de manchas con la participación de 250 chicos de 4 a 15 años -pertenecientes a distintos comedores de la zona- alumnos y padres. "Hoy -manifestó el ex juez de faltas- con un incremento ostensible de la violencia escolar y de la inseguridad en general, los docentes desafían cualquier contratiempo y ocupan la totalidad de las vacantes".
Luego destacó la labor que realizan los maestros a pesar de las dificultades y subrayó que "cuando se abre una escuela, se cierra una cárcel". "El 46,6 por ciento de los maestros porteños trabaja en escuelas de más de 500 alumnos, consideradas no recomendables por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Y un 18 por ciento lo hace en escuelas de más de 1000 alumnos, consideradas más riesgosas e insalubres", concluyó Rodríguez.