Coincidencias y críticas a Kirchner en el debut de los transversales
Fue un debut con coindencias, pero también con críticas hacia el Gobierno nacional. Ésa fue la síntesis del encuentro cordobés, donde este viernes se lanzó formalmente el polo de intendentes transversales, del que forman parte el jefe porteño Aníbal Ibarra, el cordobés Luis Juez y el ex intendente de Rosario, Hermes Binner.
La idea de máxima del grupo es construir un espacio autónomo de centroizquierda, por fuera del PJ. Fuera del grabador, el jefe porteño asegura dos cosas: que Kirchner alienta el espacio progre "no peronista" porque es funcional a su proyecto transversal de acumulación de poder y que su ex jefe político, Chacho Álvarez, también apadrina la movida. En la Rosada cuentan al grupo como parte del proyecto K.
Ibarra viajó a la Capital cordobesa acompañado por su hermana Vilma y los diputados nacionales ibarristas Silvana Giudici, Julio Accavallo y Margarita Jarque. Juez, un ex peronista enfrentado al gobernador José Manuel de la Sota, también tuvo legisladores de su Partido Nuevo, el que creó al irse del PJ.
En el documento fundacional firmado en la cumbre cordobesa hay adhesión, pero también toma de distancia con respecto al Gobierno nacional.
"Compartimos acciones de gobierno vinculadas a políticas de derechos humanos, a la renovación de la Corte Suprema de Justicia, al tratamiento con los acreedores internacionales y a la política regional del Mercosur, pero también creemos que es necesario avanzar en la inclusión social y la redistribución de la riqueza", destacaron.
Ibarra, Binner y Juez apuntaron también que quieren "elevar al Gobierno nacional propuestas que ayuden a revertir esta grave situación de pobreza que atraviesa el pueblo argentino". Además, expresaron "preocupación" por la "situación institucional y de gobernabilidad democrática en varias provincias argentinas que inciden directamente en los municipios".
"K ni en pedo. Lo mío es el estilo H", define cada vez que puede Juez, el anfitrión. El intendente cordobés selló su campaña con dos palabras que empiezan con "H": honestidad y huevos.
En Capital, Córdoba y Rosario viven 5.126.801 personas, por lo que los transversales se entusiasman con que, al ser intendentes -en el caso de Binner, si bien no es jefe comunal, en su lugar dejó su delfín, Miguel Lifschitz- estarían representando alrededor del 14 por ciento de los argentinos.
La aspiración del trío es sumar más pares "progresistas, no peronistas y con experiencia de gestión". Con esa idea están buscando seducir, por ejemplo, al intendente de Morón, el ex frepasista Martín Sabatella. Pero el moronense faltó al convite cordobés aludiendo problemas de agenda. Otro que pegó el faltazo fue Miguel Lifschitz, que mandó una carta excusándose.
Otro escollo que tiene el polo, y sobre todo Binner, es que su propio partido no lo acompaña en la movida transversal. Los socialistas juzgan que la transversalidad K persigue el fin de terminar con los partidos. Muchos leyeron por ese lado la ausencia de Lifschitz.
Por su parte, Sabatella tiene su propia disyuntiva. El moronense es partidario de sumar al ARI al polo progre, cosa que hasta ahora parece difícil por el volumen que tomaron las críticas de Lilita Carrió hacia Kirchner.