Publicado: 04/11/2004 UTC General Por: Redacción NU

Rosso: "A veces se equivocan los medios y a veces los funcionarios"

Daniel Rosso cultiva el hacer y el bajo perfil. Pertenece a un gobierno que -a su pesar- padece de paranoia mediática, algo ya común en los tiempos políticos que corren. Por qué se gasta tanto dinero en comunicar, la relación del Gobierno con los medios de comunicación y cómo preparan -por ejemplo a través de Buenos Aires 10- el futuro político de Aníbal Ibarra
Rosso: "A veces se equivocan los medios y a veces los funcionarios"
Redacción NU
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Daniel Rosso tiene aproximadamente cuarenta años, características cuasi obsesivas y sangre caliente, alguien que le dedica muchas horas diarias a su función, a la que califica básicamente como la de "construir la comunicación de la gestión de gobierno ya que (Aníbal) Ibarra por sus características no necesita vocero". No descansa hasta que no ata el último de los piolines y allí vuelve a empezar.

A pesar de que no lo explicita, es consciente de que conduce una de las áreas más sensibles para el gobierno que él integra. Ser el contacto del Gobierno con el mundo exterior es la génesis de las continuas presiones (tanto internas como externas) a la que es sometido, allí es dónde debe encontrar el equilibrio que mantenga el tablero tal como lo pretende su jefe político.

NOTICIAS URBANAS concurrió hasta la Subsecretaría de Comunicación Social para conversar acerca de los temas que pasan por su área y representan de alguna manera la modalidad que elige el Ejecutivo ibarrista para presentarse en sociedad.

Rosso rompe el hielo con su última creación "Buenos Aires 10" a la que quiere como un hijo y defiende hasta con encuestas en la mano. "En ellas se puede observar que los objetivos que nos planteamos al lanzarla están cumpliéndose, los ciudadanos saben qué estamos haciendo y adónde queremos llegar, qué Ciudad estamos construyendo", concluye sobre el tema y ahí empieza el intercambio.

NU: - Existen sectores políticos que cuestionan la cantidad de propaganda callejera y publicidad oficial en medios de comunicación que tuvo y tiene la gestión Ibarra. Centralmente lo hacen por dos motivos; por un lado argumentan que el gasto es desmedido y por otro que no se condicen los anuncios con la gestión posterior a los mismos.

DR: - Uno de los paradigmas de la dictadura militar es la comunicación cero, que es lo que impide generar circuitos de información horizontal y produce procesos de intervención en los medios y en las organizaciones intermedias. El gobierno progresista se involucra con toda la sociedad a partir de la comunicación masiva de su accionar, es uno de los aspectos que le dan legitimación al accionar del Estado.

NU: - ¿En ese marco entra Buenos Aires 10?

DR: - Por supuesto, esta campaña además de la concientización sobre la gestión de Estado, tiene otro valor adicional que se expresa en la convocatoria del Gobierno a la discusión, a la polémica, al disenso público. De este modo la gente y las organizaciones se enteran de todo lo que el Ejecutivo planifica y, a partir de esa información, opinan en consecuencia.

NU: - ¿Cómo plantea la relación del Gobierno con los medios?

DR: (Piensa, reflexiona y luego mide cada palabra) - Lo primero que se analiza tiene que ver con la cantidad de espacio que le dedica el medio a la agenda local. Lo fundamental y el principal desafío que nos propusimos es la ampliación del debate en los medios de la gestión y los temas de la Ciudad. En el último año y medio se amplió la agenda local en todos los medios de comunicación, lo que representa una señal de que vamos por buen camino. Nosotros, dentro de nuestras posibilidades, ponemos todo el esfuerzo en incentivar y estimular para que esta tendencia continúe.

Reconoce que esta agencia fue la pionera en tratar exclusivamente temas de la Ciudad y generar debate en relación a éstos. Luego dispara dos definiciones contundentes.

DR: - Una buena gestión tiene que ser visible nítidamente. En la crítica a veces tienen razón los medios y a veces los fucionarios.

NU: - La gestión del primer gobierno de Ibarra no fue buena, sin olvidar la crisis que padeció y la gobernabilidad que supo mantener. Ahora se percibe como una mayor ductilidad en la gestión y más firmeza en la toma de decisiones de neto contenido político, como si empezaran a tomar el toro por las astas en temas centrales, por ejemplo el de seguridad. Ibarra para su futuro político -recordemos que no tiene reelección-, necesita terminar su mandato, como dirían ustedes, con "sensación 10" como Buenos Aires...

DR: - A ver... el caudal de energía de las dos gestiones es el mismo, sucede que antes el objetivo era deterner la caída y ahora es fijar la agenda del avance, del progreso.

NU: - Quizás hay una mayor experiencia.

DR: - Sí, claro, además hay que tener en cuenta que antes los partidos políticos formaban cuadros o se nutrían de ellos aunque no estuvieran en el gobierno; se anticipaban a la gestión. Ahora que están desarmados practicamente, la única posibilidad de perfeccionarse en políticas públicas es en el propio Estado.

NU: - Recién se refería a la debacle de los partidos políticos, al menos de los tradicionales o de sus viejas mecánicas de construcción. ¿Existe una clase política?

DR: - No estoy de acuerdo con el término clase política. Remite a un núcleo profesionalizado de personas que se podrían colegiar como los abogados, los médicos o cualquier otra profesión. Prefiero hablar de dirigencia política, que es la que piensa en fines trascendentes y actúa en consecuencia, la que es capaz de pensar una nueva ciudad y, también, más allá de sí misma.

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