Retiran los nuevos bebederos porque contenían publicidad ilegal
La empresa Bebederos Temporizados Sociedad Anónima (BETSA) había instalado a partir de junio un grupo de 80 aparatos en paseos públicos porteños, en su mayoría en la zona norte, que, a partir de que se derogó el convenio que tenían con el Gobierno de la Ciudad, comenzaron a ser removidos. La Secretaría de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano argumentó que la empresa se conectó ilegalmente a la red de agua potable; que colocó carteles publicitarios, cuando no estaba permitido, y que el tamaño de los bebederos era mayor al acordado. Supuestamente, el convenio establecía un sistema de padrinazgos similar al que se implementa en muchas plazas.
En cambio, BETSA señaló que les estaba permitido colocar publicidad institucional. En el diario Clarín, la empresa también declaró que podían tercerizar el servicio a cambio de que la compañía que hiciera el mantenimiento colocara su nombre en las instalaciones.
El legislador Fernando Caeiro (Unión por Todos) sacó la siguiente conclusión: "Los empresarios instalaban los bebederos a cambio de poner la publicidad y evidentemente hay alguien que se arrepintió en el camino".
Caeiro presentó un pedido de informes hace más de dos meses, en el que resaltó que los bebederos, por su tamaño, debían ser considerados mobiliario urbano y, por lo tanto, su colocación merecía de un control más estricto, sobre todo en los espacios declarados Patrimonio Histórico de la Ciudad.
De los 596 bebederos que se iban a instalar, sólo 98 se iban a emplazar en la zona sur de la Ciudad, en tanto, el 93,04 por ciento se iban a colocar en lugares claramente visibles, sobre avenidas, y solamente 47 en plazas barriales con poco tránsito vehicular.
Es decir, solamente tiene lógica la disposición de los bebederos si se piensa que su finalidad era colocar publicidad y cobrar por ello. A esa conclusión habían llegado desde la Asociación Amigos del Lago de Palermo, quienes en un artículo publicado por NOTICIAS URBANAS el martes habían denunciado la maniobra.
CABINAS TELEFÓNICAS
Telefónica de Argentina le adeudaría al fisco porteño una cifra millonaria por la publicidad colocada en las cabinas públicas que posee la empresa en numerosos espacios públicos de la Ciudad y por las que aún no ha pagado un peso. Esta situación irregular fue denunciada hace más de un año y medio por el ex legislador Guillermo Oliveri (hoy secretario de Culto de la Nación) a través de un pedido de informes que fue aprobado en el recinto, pero que el Poder Ejecutivo nunca respondió.
"Las Cabinas de Telefónica de Argentina son el medio trasiluminado de vía pública, con mayor alcance y cobertura. Ubicadas en zonas tan distantes como La Quiaca y Santa Cruz o Mendoza y Buenos Aires, su mensaje llegará a todas y cada una de las personas que componen el target de su campaña", señala la empresa en su portal de internet.