Cortina: "Nadie le da cheque en blanco a un gobernante"
Las repercusiones por la inminente asunción de Barack Obama como presidente de Estados Unidos son tan profundas para el escenario internacional actual que incluso desde la Ciudad de Buenos Aires se mira hacia el norte con la intención de ser testigo de uno de los cambios de mando más importantes de los últimos años. Un ejemplo de quienes buscan presenciar el momento histórico es el presidente del socialismo local y Diputado nacional por la Ciudad, Roy Cortina, quien relató a NOTICIAS URBANAS su visión sobre la asunción del líder demócrata.
"La ciudad está congestionada", explica el diputado desde Washington DC, agregando que entre la gente que ya se acapara alrededor del escenario de la asunción "se nota un entusiasmo que rompe las barreras de edad, raza y religión". Y es que la fuerte expectativa, respaldada por el inmenso marketing que rodea todo mega-evento norteamericano, es palpable en el mismo aire. "Es claro que el de mañana será un evento contra el que ni el frío va a poder hacer nada", explica Cortina en referencia a las bajas temperaturas que azotan en estos días a la capital del país.
A pesar de que destaca la expectativa también generada en el ámbito internacional, el líder socialista se muestra cauto a la hora de expresarse: "Nadie le da a un gobernante un cheque en blanco, mucho menos si es de Estados Unidos". "Sucede que después del gobierno de (George) Bush, el piso es muy bajo", continúa, agregando que el hecho de que un hombre de etnia negra haya llegado a la presidencia tras apenas 50 años del fin de la segregación es otro signo que inspira a creer en el cambio que profesa Obama.
En cuanto a la visión Argentina, el diputado muestra aún más moderado al asegurar que, a nivel de la población, "no hay más que una expectativa positiva. La gente tiene sus propios problemas". Él mismo muestra poseer una dosis de escepticismo con respecto a que haya un cambio profundo en cuanto al modelo aplicado por el país del norte en sus relaciones con otros. "Quisiera creer que va a haber un cambio en la política hacia América Latina pero no tengo muchas esperanzas. La crisis en Medio Oriente y el rol de Hillary Clinton como secretaria de Estado son fuertes inconvenientes".
En cuanto a la visión de los partidos reconoce que todo el arco político tiene una visión positiva sobre el primer presidente negro estadounidense, aunque discrimina distintas razones. Por un lado el progresismo, cree Cortina, festeja el cambio, aunque leve, de un gobierno republicano por uno demócrata. "La derecha, en cambio, se interesa por la novedad que significa el uso de la tecnología como herramienta para llegar a la gente, aunque sin contenido se queda en lo superficial".