Seguridad en los estadios de fútbol, un tema que nuevamente arribó a la Legislatura
Esta semana fueron presentados en la Legislatura porteña dos proyectos que giran en torno al tema de la seguridad en los estadios de fútbol. Mientras que el diputado radical José Palmiotti, presidente de la Comisión de Turismo, propuso mediante un proyecto de ley la instalación de detectores de metales manuales en todas las canchas de fútbol de Primera División de la Ciudad, el legislador Jorge Enríquez (Recrear para el Crecimiento) planteó la necesidad de crear un Consejo de Seguridad y Prevención de la Violencia en el Deporte,, que se encargue de atender la problemática puntual de violencia en los estadios. Ésta entidad reemplazaría al Consejo de Seguridad y Prevención de la Violencia en el Fútbol.
MÁS DETECTORES, MENOS METALES
La intención de Palmiotti es modificar un inciso de la Ordenanza Nº 52.289 del "Código de Habilitaciones y Verificaciones", el cual establece la obligatoriedad de colocar detectores de metales fijos en todos los accesos a los estadios de fútbol y que en la actualidad es poco respetado.
El proyecto de Palmiotti propone que los clubes de la Primera División de fútbol controlen al público por medio de detectores de metales manuales, en los vallados externos de control policial perimetrales a los estadios y a las salidas peatonales de las playas de estacionamiento de los estadios.
También establece que sea el personal de la Policía Federal quien implemente el control, y que al hacerlo utilice detectores manuales a batería. Estos, según el proyecto, deberán contar con un regulador de sensibilidad "de modo que su uso no se active ante la presencia de llaves o cinturones con hebillas metálicas y que no afecte a personas con marcapasos, implantes metálicos o a mujeres embarazadas".
"La falta de cumplimiento de las obligaciones establecidas en la presente ley hará pasible de la clausura del estadio", advierte un artículo del proyecto. Según definió el propio Palmiotti en los argumentos, su iniciativa pretende modificar la ordenanza vigente "para optimizar el control y reducir costos".
Según el legislador, los detectores fijos "representan un inconveniente en su instalación por carecer en muchos casos de lugar físico apropiado por la existencia de los molinetes y por la acumulación de público asistente frente a los medios de ingreso, en particular en los minutos previos al inicio de los cotejos". Además, Palmiotti manifestó que, debido a los altos costos y a la inoperancia que implica la instalación de los detectores fijos, "en ningún estadio de fútbol se está cumplimentando lo dispuesto por la norma que se pretende modificar".
UN CONSEJO QUE ATAQUE EL PROBLEMA DESDE TODOS LOS SECTORES
Otra propuesta es la del legislador Jorge Enríquez, quien a través de la presentación de un proyecto de ley propuso que el Consejo de Seguridad y Prevención de la Violencia en el Fútbol, que fue creado a través del Decreto N° 1012 en el año 2000, pase a llamarse Consejo de Seguridad y Prevención de la Violencia en el Deporte y tenga como función básica intervenir en materia de seguridad en todos los eventos deportivos que se realicen en el ámbito de la Ciudad.
El Consejo ideado por Enríquez estaría coordinado por los subsecretarios de Seguridad y de Relaciones Políticas e Institucionales del Gobierno porteño, y estaría integrado por legisladores porteños y representantes de la Justicia Contravencional y de Faltas, del Poder Ejecutivo porteño, del Ministerio Público Fiscal en materia Contravencional, de la Policía Federal Argentina y de la Asociación del Fútbol Argentino.
Los miembros del consejo, que participarían todos "ad-honorem", tendrían la misión de hacer adoptar en los estadios las medidas que estimen necesarias para preservar la seguridad de las personas y los bienes en ocasión de la realización de espectáculos deportivos. Y también crear un banco de datos sobre los hechos de violencia -sobre los que se realizarán encuestas y estadísticas con el fin de implementar políticas tendientes a erradicarla- y estudiar sus causas y efectos.
"Resulta necesaria la creación de una estructura orgánica multilateral, de carácter local, que se dedique a la rápida búsqueda de soluciones a esta problemática, toda vez que la Ciudad concentra el mayor número de los más importantes estadios del país", manifestó Enríquez en su proyecto.
Para el autor de la iniciativa, la heterogeneidad de la conformación del Consejo "apunta a que tomen participación todos los sectores a quienes les atañe el problema". De sancionarse la ley que propone Enríquez, quedarían sujetos a la competencia del Consejo todos los clubes cuyas sedes o estadios se hallen en la Ciudad, como también aquellos que, teniendo su sede en otro lugar, posean estadios en la Capital.
Mientras que el proyecto de instaurar detectores de metales manuales en los estadios tiene pase a las comisiones de Seguridad y de Desarrollo Económico de la Legislatura porteña para ser estudiado, el proyecto de Enríquez aguarda ser analizado en las comisiones de Seguridad y de Turismo y Deportes.