Publicado: 10/11/2003 UTC General Por: Redacción NU

Ibarra y Giudici justificaron la disolución de la DGVC

El jefe de Gobierno y la secretaria de Gobierno y Control Comunal difundieron públicamente las razones de la Dirección de Verificaciones y Control (DGVC), y declarar en régimen de disponibilidad a 500 de sus empleados. Aníbal Ibarra sostuvo que allí "funcionaba todo mal. Por eso había que cambiarlo todo de cuajo"; y que la medida persigue dos objetivos: "la eficiencia en el control y la búsqueda de transparencia". Por su parte, Silvana Giudici explicó que durante el año se realizaron investigaciones sumariales y algunas cesantías debido a denuncias de corrupción, pero subrayó que "todo esto era insuficiente"
Ibarra y Giudici justificaron la disolución de la DGVC
Redacción NU
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El titular del Gobierno local, Aníbal Ibarra, y la secretaria de Gobierno y Control Comunal, Silvana Giudici, justificaron públicamente en diferentes medios porteños la decisión de disolver la Dirección General de Verificaciones y Control (DGVC), que dependía de la secretaría que tiene a su cargo Giudici.

Ambos funcionarios anunciaron la medida este lunes, en una conferencia de prensa brindada en el Salón Blanco del Palacio de Gobierno porteño. Además de la disolución del organismo, anunciaron el pase a disponibilidad de 500 empleados, de los cuales 300 eran inspectores y unos 200, administrativos.

En el programa radial "Desayuno Continental", Ibarra dijo que los 500 empleados irán ahora a un régimen de disponibilidad que puede ser la antesala del despido o, según el caso, el reacomodamiento en otra área del Gobierno de la Ciudad. "Esto puede pasar con el personal administrativo y con algunos que estén prestando servicio de inspección" cuyos antecedentes no los comprometan.

"Funcionaba todo mal y por eso había que cambiarlo de cuajo", sintetizó el jefe de Gobierno, quien aseguró que, por ahora, los cesanteados van a seguir cobrando su sueldo "porque la Ley de Régimen de Disponibilidad hace que cuando alguien pasa a disponibilidad cobre su sueldo. Son sueldos, en general, bajos. No hay muchos que tiene altos patrimonios".

Respondiendo a la pregunta "¿ahora quién va a hacer las inspecciones?", el jefe de Gobierno afirmó: "Tenemos una etapa de transición de 60 días con una unidad polivalente que ya está funcionando y que estamos reforzando. Luego, con un registro de profesionales, donde agrimensores, escribanos, arquitectos, ingenieros se presentan y se les encarga que hagan ellos las inspecciones", señaló.

En el programa radial "La Cornisa", Ibarra admitió que el objetivo de pasar a disponibilidad a los 500 empleados responde a la búsqueda de dos objetivos: "Uno, la eficiencia en el control; y el otro, la búsqueda de transparencia".

"Esta es un área muy cuestionada desde hace mucho tiempo -añadió-, donde yo tomé diferentes medidas. Por ejemplo, generé un Ministerio de Control Comunal, porque estaban dispersos los distintos inspectores. Los junté para poder generar un mayor control sobre ellos. Los pusimos en Internet, generamos un 0-800 para que la gente los pudiera controlar. Pero la situación era de ineficacia porque se veía mucha normativa en violación, que nos explicaba la falta de control. Y por otro lado, había muchas denuncias sobre pedidos de coima, de corrupción", sostuvo.

En resumidas cuentas, Ibarra sintetizó el espíritu de la medida al admitir: "Decidimos cortar por lo sano, disolver el área e instalar un sistema que ya funciona en lo que es Dirección de Obras en Construcciones, que es con profesionales. Se anotan en un registro de profesionales y, a partir de allí, se hacen las tareas de inspecciones en la Ciudad".

El jefe porteño también afirmó que además de pasarlos a disponibilidad, se va a proseguir con las correspondientes causas penales: "Por supuesto. Hemos hecho sumarios administrativos, cesanteados, exoneraciones. Yo personalmente intervine en algunas denuncias de gente que me paraba por la calle. Yo le pedía: involúcrese, haga la denuncia y vamos y detenemos a la persona. En dos casos las personas se involucraron y hubo detenciones porque hubo actuación con la justicia. Pero la gran mayoría no quería hacer la denuncia y prefería seguir en esta situación".

En tanto que en el programa "Claro y sencillo", de Radio América, tras negar que haya ocurrido algún hecho de "grosera gravedad" que hubiese detonado la decisión de disolver la DGVC, Ibarra sostuvo que "para tratar de lograr transparencia, tomamos medidas, las fuimos evaluando y vimos que no daban resultado. Y cuando desde distintos lados vienen y me dicen 'acá hay inspectores que me están pidiendo', entonces dije 'bueno, terminemos con esto', ya venimos hace rato tratando de buscar medidas correctivas y no dan resultado, generemos un nuevo sistema de control".

En declaraciones a Radio Mitre ("Magdalena Tempranísimo"), Ibarra aseguró que de los 500 declarados en disponibilidad "seguramente habrá una reabsorción en el caso de administrativos, al menos en gran parte de ellos. Y, por supuesto, se analizará caso por caso la situación de los inspectores". En cuanto a estos últimos, el jefe de Gobierno también reveló que "se hizo un control hace un tiempo y resultó que se les habían dado doscientas inspecciones para que hicieran la rutina pero habían hecho quinientas, así que en trescientas oportunidades habían ido en forma libre".

"Vamos a repetir lo que estamos haciendo con las obras de la Ciudad, que ha dado un resultado realmente muy bueno, con mucha eficacia, y bajísimos niveles de corrupción", prometió.

A su vez, Silvana Giúdici coincidió en gran parte con las explicaciones que ofreció Ibarra, a las que añadió: "Nosotros creemos que la primera herramienta en la lucha contra la corrupción es el irrestricto acceso a la información. Hemos abierto nuestros sistemas, los hemos puesto en internet, hemos simplificado los trámites y trabajado en consonancia con las cámaras, los registros, los consejos profesionales y las agrupaciones de comerciantes de cada barrio".

"Sobre los casos puntuales -continuó en declaraciones a -"RH Positivo", de Radio Continental-, durante este año hemos desarrollado 40 investigaciones sumariales, 9 cesantías, exoneraciones y suspensiones debido a las denuncias puntuales que iban saliendo a la luz. Pero todo esto era insuficiente dado que mucha gente no se anima a denunciar por temor a la represalia o porque hace 30 años que las prácticas comunes en Buenos Aires son: 'arreglamos con el inspector porque es más fácil que ir a hacer el trámite'. Eso es lo que queremos desterrar".

Acerca de los 300 inspectores que entraron al régimen de disponibilidad, la secretaria explicó que "no estamos diciendo que son todos corruptos", pero añadió que "ésa es un área que desde hace 30 años está sospechada".

En tanto que en declaraciones a Radio Rivadavia, Giudici remarcó: "Hace 30 años que venimos en el Gobierno y en la Justicia recibiendo denuncias sobre este tipo de malas prácticas. Yo no digo que todos los agentes inspectores estén sospechados de corrupción, porque puede haber gente que intentó no seguir estas malas prácticas. Pero, de todas maneras, el jefe de Gobierno decide cortar por lo sano porque, para una profunda reforma administrativa, también hace falta cambiar las prácticas desde los recursos humanos", finalizó la funcionaria.

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