Publicado: 14/11/2005 UTC General Por: Redacción NU

La explosión de los familiares

"El resultado final es 30 votos". Estas pocas palabras del vicepresidente primero de la Legislatura de la Ciudad, Santiago De Estrada, bastaron para que los familiares de la tragedia de Cromañón estallaran en llanto y en un abrazo común despues de casi un año de tantas luchas e incertidumbres. Los familiares festejan con cánticos un Aníbal Ibarra suspendido
La explosión de los familiares
Redacción NU
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Apenas el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Santiago De Estrada, dijo 30 votos a favor del juicio político contra el ahora suspendido Aníbal Ibarra, la explosión y las lágrimas por parte de los familiares de la tragedia de Cromañón marcaron un punto de inflexión que significó el desahogo de casi un año de incertidumbre.

Antes de la votación, el clima era de ansiedad. Familiares, particulares y agrupaciones políticas (MST-UNITE, PTS-MÁS, FUBA y Partido Obrero). Todos reunidos por la tragedia que dejó 194 muertos y una herida de muerte política e institucional en la Ciudad. Todos juntos, en Avenida de Mayo y Perú, mirando los televisores en los bares y en los móviles de televisión. De pronto, llegó el momento del conteo previo y los cánticos se transformaron en silencio y nerviosismo.

Este momento, con sus grandes diferencias, se puede asemejar a la más emotiva definición por penales en la final de un mundial de fútbol. Mientras De Estrada llamaba a votar a cada uno de los legisladores, había familiares que contaban con los dedos para ver si se llegaba a los 30 o no. Otros, no querían ver ni escuchar la televisión. De repente, los pocos segundos que se tomó el legislador macrista para decir "30 votos" se hicieron un eternidad.

Cuando llegó el tan esperado momento, poco importó las denuncias previas de presiones, de intencionalidad y de legisladores ausentes. Las lágrimas, abrazos y el grito común de que los chicos de Cromañón están más vivos que nunca pudieron más. Luego, todos juntos gritaron más fuerte con la certeza de que la lucha de tantos meses, con tantas idas y vueltas, no fue en vano.

Ahora, la justicia y la sala juzgadora de la Legislatura porteña tienen en su poder el futuro a largo plazo de Aníbal Ibarra. Por el momento, el jefe comunal está suspendido en su cargo por el lapso de tiempo que dura el proceso legislativo.

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