El FdT no quiere el síndrome Fimus pero no se encarrila para evitarlo. La necesidad de cambiar la estrategia para ser competitivo.
El jefe de gabinete es una posibilidad concreta. Los tres nombres que lo acompañan. ¿Habrá enroque?
Son los dos dirigentes VIP que analizan en la Rosada para la propuesta porteña. Es uno de los dos, nunca juntos. El ministro aún duda, Scioli no.
Opinión.