Publicado: 09/05/2007 UTC General Por: Redacción NU

Aburrido empate en el debate de los aspirantes a vicejefe

Enrique Olivera, Carlos Heller y Gabriela Michetti debatieron sobre Policía, Vivienda, Cartoneros y Piqueteros. Nada nuevo bajo la luna de Buenos Aires. El dirigente aplomado, Olivera; el canchero porteño, Heller, y la estudiosa correcta, Michetti, sin pasos en falso, aportaron poco y nada. El 23 debaten Macri, Telerman y Filmus y se espera más juego que en la preliminar de este miércoles. Los entretelones de la confrontación
Aburrido empate en el debate de los aspirantes a vicejefe
Redacción NU
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Es difícil analizar lo que se dice en un debate cuando sólo se expresan títulos de pensamiento en un minuto, o se trata de confrontar al otro durante el mismo tiempo. En el programa "A Dos Voces" se enfrentaron este miércoles, Enrique Olivera, Carlos Heller y Gabriela Michetti (así ubicados frente a la cámara), candidatos a vicejefes de Jorge Telerman, Daniel Filmus (Frente para la Victoria) y Mauricio Macri (PRO), respectivamente.

NOTICIAS URBANAS, junto a otros medios invitados, estuvo en la cocina del programa que se dividió en tres bloques temáticos: Policía, Vivienda y Cartoneros/Piqueteros, y un minuto de cierre para cada uno.

El debate tuvo dos matices: uno el televisivo, claramente detectable en Carlos Heller (una máquina de tirar frases cortas, fue el más chicanero, pero no el más efectivo ); y el matiz “debate legislativo”, claramente identificable en la postura señorial de Enrique Olivera. Gabriela Michetti, supo ser un mix de ambos.

Entre lo que no se vio, podemos contar que, entre corte y corte, los candidatos pueden ser asesorados, vitoreados, palmeados y besados por la "troupe" que deciden llevar al estudio. Enrique Olivera prefirió entre bloques la calma que le daban su asesor de prensa Guillermo Saldomando y su hija “Mili” Milagros Olivera; Carlos Heller optó por el bullicio incomprensible de 7 personas a su alrededor, entre ellos Gustavo López; y Gabriela Michetti prefirió atender por etapas: primero iban Marcos Peña y Martín Borrelli, luego “los otros” y última su asesora de prensa Paula Schuster, para el beso y el consejo de la cábala.

Además, a no ser que uno se haya quedado a los créditos, el telespectador habrá podido ver a las tribunas divididas y claramente identificadas por candidato para los asesores. Allí estaban por Olivera: Florencia Polimeni y María Eugenia Estensoro, entre otros; por Heller, Gustavo López y su claque; y por Michetti, Marcos Peña, Martín Borrelli, Mariano Narodowsky, entre otros muchos que sobraban de la tribuna.

En lo que se pudo apreciar, hubo posturas que ya se vienen escuchando de antes, nada que no se haya dicho en esta agencia o en algún otro lugar sobre esos ejes temáticos, pero se puede destacar la vehemencia con la que Enrique Olivera defiende la gestión Telerman como propia (a pesar de que le es "propia" desde hace muy poco tiempo); cómo muchas de las declaraciones de Macri en campaña son difíciles de remontar para Michetti; y cómo Heller entendió que su bandera es Kirchner y no Filmus, haciéndose el desentendido de la gestión Ibarra, su actual socio. La Alianza (y sus políticas neoliberales) para Heller eran exclusividad de De la Rúa. Se pelearon con Olivera por cuando se mandó a la legislatura el Plan Urbano Ambiental y si el banco Credicop que dirige Heller tenía mejores planes que el Banco Ciudad.

En el cierre del debate, Michetti pidió votar por “un aire distinto”, solicitó “una oportunidad” y ofreció a PRO con Macri a la cabeza como el equipo de trabajo para construir esperanza. Olivera siguió en el tono telermanista y habló del ritmo de gestión que -en escaso tiempo- el Pelado le puso a un Gobierno que se había quedado anémico. Por su parte, Heller aseguró que él junto a Filmus son la única novedad, “Macri es Menem, Telerman es De La Rúa y nosotros somos Kirchner, nosotros representamos la transformación”, dijo.

Y así concluyó un debate en el que ninguno de los tres se incomodó ante la cámara y no hubo acciones en la que alguno quedara mudo o no pudiera salir del mal momento. Todo salió muy pautado entre ellos. Michetti fue la que pensó en el espectador todo el tiempo. Olivera criticó al Presidente y se plantó en la gestión T a la que definió como mejor que la de él mismo y Heller eligió la ideología como eje de su discurso. De hecho, los asesores se veían más incómodos que los candidatos.

EL PASILLO DEL DEBATE

Dicen los malos que por allí andaban que Enrique Olivera practicó para su debate asistido por muchos miembros de su Interbloque y que los roles de Heller y Michetti fueron interpretados por un diputado y una diputada, ésta también participante de la lista de candidatos a legisladores.

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