Publicado: 24/10/2005 UTC General Por: Redacción NU

El ARI festejó pero esperaba más

El partido político que lidera Elisa Carrió hizo una buena elección en la ciudad de Buenos Aires: duplicó las bancas en el Congreso nacional y cuadruplicó el número de representantes en la Legislatura porteña. Sin embargo, Lilita quería ganar y no pudo. El ARI festejó pero esperaba más
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Redacción NU
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Los primeros resultados de las elecciones no daban cuenta de una performance del ARI a nivel nacional. Hasta las cuatro de la tarde, los datos que iban llegando no eran demasiado alentadores. Lo único que estaba claro era que Mauricio Macri estaba ganando en la Ciudad por una diferencia importante y se hablaba de un tercer lugar para el ARI en la Capital y de un quinto o sexo puesto en la provincia de Buenos Aires.

Para muchos parecía una derrota tremenda y quizás definitva para el partido que lidera Elisa Carrió. No había demasiada euforia en el bunker arista, sito al lado del Instituto Hanna Arendt, aunque la idea era disimularlo ante la gran cantidad de medios presentes, algo que no fue muy difícil ya que gran parte de los periodistas estaban más preocupados por el catering que no llegaba y la gaseosa que se terminaba, que por conseguir datos de boca de urna.

Finalmente, asomó un rayo de sol en la provincia y fuentes del macrismo auguraron en segundo lugar en la Ciudad para la ex diputada chaqueña, y el jefe de Campaña del ARI, el diputado porteño Fernando Melillo, y el presidente del bloque de diputados nacionales del ARI, Eduardo Macaluse, dieron la primer conferencia de prensa. Luego se sumaron la secretaria General de la Junta Ejecutiva Nacional del ARI, Elsa "Tata" Quiróz, y el presidente del ARI bonaerense, Carlos Raimundi, quienes mostraron su optimismo por los guarismos de la Provincia y algunos resultados nacionales.

Fue mucho después de lo que estaba previsto que llegó Carrió al bunker. El periodismo estaba impaciente y Macri ya había proclamado su victoria mucho tiempo antes. La candidata a diputada nacional del ARI no pudo disimular su decepción y su sorpresa: Nunca le pasó por la cabeza que la diferencia con Macri iba a ser tan contundente y, más allá de sus deseos y aspiraciones, no estaba en los planes un tercer lugar de Marta Maffei en la provincia de Buenos Aires.

Mezcla de estas dos sensaciones, Carrió pudo llevar adelante su discurso y agradecer a todos los que votaron al ARI. Por supuesto, no dejó de mencionar "la campaña sucia" que "tuvo que sufrir el ARI" durante las últimas semanas y aseguró que buscará "verdad y justicia frente a tanta infamia".

También felicitó a Macri por su victoria y dejó en claro que "él no fue el responsable del juego sucio". Las palabras de Lilita fueron acompañadas de aplausos, cánticos y gritos de algarabía y felicidad. No así, el discurso que posteriormente dio Enrique Olivera. El primer candidato a diputado porteño fue aplaudido tenuemente, quizás porque fueron hacia él todas las denuncias que se realizaron desde el oficialismo los días previos a los comicios o bien, porque los militantes del ARI nunca pudieron superar que Carrió lo haya convocado para encabezar la lista local siendo extrapartidario.

Lo cierto es que, según aseguran, Lilita "lo banca a muerte y no está arrepentida de su decisión. Siempre lo admiró y lo considera muy buena persona". Olivera será legislador porteño del ARI y compartirá el bloque junto a Melillo, los diputados Juan Manuel Velasco y Fernando Cantero (termina su mandato en octubre pero renovó), Teresa de Anchorena, Alejandro Rabinovich, Guillermo Smith, Liliana Parada, Facundo Di Filippo y Pablo Moure. La incorporación de Moure fue festejada con más bríos por Melillo, ya que él gestionó su inclusión en la lista.

En lo que respecta a diputados nacionales, el ARI tenía en la Ciudad dos bancas en juego: la de María América González y la de Laura Mussa. González logró renovar su banca y estará acompañada, además de Lilita, por Emilio García Méndez y Delia Bisutti.

Mussa no fue candidata en estas elecciones porque colocó en segundo lugar de la lista a Emilio García Méndez, es decir, su novio. Por lo menos hasta hace unos días, ya que a él se lo vio acompañado por una joven en una reunión partidaria.

En números, no fue una mala elección del ARI. En las elecciones presidenciales del 2003, Carrió obtuvo el 19 por ciento de los votos en la Ciudad ocupando el tercer lugar detrás de Ricardo López Murphy y Néstor Kirchner. Este año, en tanto, tuvo el 22 por ciento de los votos y se ubicó segunda. Duplicó la cantidad de diputados nacionales y cuadriplicó el número de legisladores porteños.

Sin embargo, esto no parece ser suficiente para la líder del ARI. Ella esperaba y ansiaba ganar en la Capital y convertirse así en la máxima referente de la oposición en uno de los principales distritos del país. En cambio, ahora no sólo Macri se quedó con ese lugar sino que debe resolver un interrogante de cara al 2007: quién será el candidato a jefe de Gobierno del ARI para poder competir con el macrismo y con el kirchnerismo de igual a igual. Algunos le ponen ficha a Olivera, sin embargo, ya son muchos los que comienzan a mirar hacia otros lados.

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