Publicado: 11/09/2007 UTC General Por: Redacción NU

"Lucho" Avilés tuvo que pagar por sus dichos

El histórico chimentero televisivo Luis "Lucho" Avilés tuvo que pagar decenas de libros a los hijos de cartoneros y los honorarios de un abogada si no terminaba con una denuncia penal. ¿Qué pasó? Dijo públicamente que "hay que poner granadas en cada bolsa de basura".
"Lucho" Avilés tuvo que pagar por sus dichos
Redacción NU
Redacción NU

El programa Televisión Registrada (TVR) volvió a reproducir por estos días las palabras del conductor televisivo de chimentos, Luis "Lucho" Avilés, sobre los cartoneros a quienes "los educaría o pondría una granada en la bolsa de basura". Y los periodistas Fernando Bravo y Alfredo Leuco se indignaron este lunes por los dichos del histórico conductor de "Indiscreciones".

Bravo, que pensó en "pegarle una patada en el culo y sacarlo afuera de la televisión a Lucho Avilés", nunca supo que el conductor actualmente de "Convicciones" sí tuvo que pagar por sus dichos.

La abogada por el Centro para la Justicia Básica (CEJUBA), Carla Vercelli, que inició la mediación por daños y prejuicios, en sede civil, contra el conductor de nacionalidad uruguaya habló con NOTICIAS URBANAS.

"No llegamos a una instancia judicial. Preferimos hacer una mediación a través de Mónica Porto Ferrario. Todo fue muy trabado. No hubo retractación de Avilés y sí nos ofreció un espacio en su programa del canal Magazine pero quería que estuviéramos los abogados así que no lo hicimos", expresó la letrada que asesoró a los integrantes de la asociación civil "El amanecer de los cartoneros".

"ARTEAR fue citado -continuó diciendo la abogada Vercelli- como codemandado pero se apartó de la mediación invocando un contrato que mantiene con la productora de Avilés. Seguramente, "Lucho" respondió a los pedidos por los libros por la presión de ARTEAR. De todas maneras conseguimos un acuerdo provechoso".

Las razones de Avilés, por lo que expresó en las audiencias de mediación, es que sus palabras fueron sacadas de contexto.

"Se discutió mucho. Luego de 5 o 6 audiencias logramos que se comprometiera a pagar los libros para un colegio de Villa Fiorito donde asisten los hijos de cartoneros. Eran 15 libros por cada año, que él consiguió al 20 por ciento menos, y un globo terráqueo que nunca recibimos. Nos pagaron los honorarios creyendo que nos olvidaríamos de los libros y no quería entregarlos. Hace un mes y medio que llegaron los libros al colegio".

Este medio pudo saber de fuentes irrefutables que el enojo del chimentero con las personas que sobreviven revisando las bolsas de la basura es que "cuando va al sastre en la calle Marcelo T. Alvear se los tiene que cruzar y lo demoran en el tránsito".

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU