Segunda ronda, más confrontativa
Cumpliendo con la puntualidad que caracteriza al jefe de Gobierno porteño, el segundo grupo de legisladores de la oposición convocados por Mauricio Macri para sumarse a la ronda de diálogo político y social, se hizo presente en Bolívar 1.
Luego del encuentro del titular del Ejecutivo porteño y parte de su Gabinete con legisladores del Frente para la Victoria, del Peronismo porteño, la Coalición Cívica, el Socialismo, Encuentro Progresista y la Juventud Yrigoyenista ocurrido en la tarde del miércoles, llegó el turno de los representantes de los bloques Diálogo por Buenos Aires (Eduardo Epszteyn), Autonomía con Igualdad (Alejandro Rabinovich) , Igualdad Social (Martín Hourest), y Nueva izquierda (Patricia Walsh), también participaron los legisladores Gabriela Cerruti y Gonzalo Ruanova, la presidenta del bloque Peronista, Silvina Pedreira, Juan Manuel Olmos.
"Ayer estuvimos 6 horas charlando con ONG's, empresarios y legisladores opositores a nuestra gestión. Muy buenas reuniones. Alentador", opinó por twitter, el secretario General del Gobierno porteño, Marcos Peña, minutos antes del inicio de la segunda reunión.
"Macri planteó lo mismo que ayer, habló de los proyectos de infraestructura, de costos y se discutieron temas de una agenda común. Pero a diferencia de la reunión del miércoles, el Jefe de Gobierno encontró mayor confrontación", comentó a NOTICIAS URBANAS, Alejandro Rabinovich.
La fuerte postura opositora de algunos de los diputados participantes de la segunda ronda del diálogo se manifestó en reiterados planteos críticos a la designación de Jorge Palacios como jefe de la Policía Metropolitana, y en el uso de recursos.
"Se habló de la necesidad de una reforma tributaria, del uso de recursos de acuerdo a prioridades establecidas por consenso y se pidió el freno de obras faraónicas. Macri escuchó y nosotros también. Le dijimos que se pongan los temas en la mesa y discutamos prioridades", agregó el legislador.
En el mismo sentido se expresó ante la consulta de nuestro medio, Gabriela Cerruti.
"Me llamó mucho la atención la impotencia de Macri diciendo 'no puedo hacer nada porque no hay presupuesto, no puedo hacer los subtes ni cortarle un árbol a la vecina'. Planteamos que para buscar consensos debe dar marcha atrás con lo de Palacios para que no sea un empecinamiento como el del Gobierno Nacional con Guillermo Moreno", describió.
Y agregó: "Estamos a favor del diálogo pero esperamos que no busquen legitimación para bajar el gasto rígido ?reducir personal- y aumentar el nivel de impuestos. Hay que dar una discusión profunda. Terminó la reunión y se dijo que el diálogo continuará, pero no quedamos en nada", describió.
"Macri no escucha, sólo quiere que la oposición avale el endeudamiento", disparó Patricia Walsh. "Macri sólo quiere reunirse con la oposición porque necesita los votos para aprobar un mayor endeudamiento de la ciudad ya que las cuentas no le cierran. Mal pueden cerrar esas cuentas cuando se encaran mega obras innecesarias mientras las obras mínimas de infraestructura escolar, hospitalaria y de vivienda se desfinancian".
Por su parte, Epsztein señaló: "Anunciar grandes obras públicas, mientras reconoce un alto déficit presupuestario; avanzar en la desarticulación del sistema de salud mental pública, con fines sospechosamente inmobiliarios e insistir en la ratificación del comisario Palacios contra la reacción masiva de la sociedad civil; son algunos ejemplos de acciones absolutamente reñidas con la voluntad de escuchar y dialogar?.