Lo anunciamos antes
Mauricio Macri se baja de la candidatura nacional y el anuncio es realizado por el ?gran diario argentino? o la imagen gráfica del ?monopolio?, como más le guste definirlo a cada uno de nuestros lectores. Este hecho de alguna manera denota la desprolijidad en la que está sumido el PRO y cómo llegan a ver la luz las definiciones claves de ese espacio. Si los medios que le son más afines le pueden marcar los pasos de las decisiones, es que desde la cima de PRO no logran anticipar la política.
Macri no pudo anudar una alianza nacional con otras fuerzas y debió resignarse a las ganas o necesidades que tenga el radicalismo de acogerlo. Y no pudo definir la interna propia en el distrito, que todos saben que beneficiará a Horacio Rodríguez Larreta en detrimento de una Gabriela Michetti hoy rendida en el mejor sentido ante las evidencias de ver cómo se desenvuelve en la práctica el partido con el que decidió meterse de lleno en la política.
Todas las encuestas que Jaime Durán Barba realizó en el último tiempo proyectan un triunfo nacional de Cristina Fernández de Kirchner en primera vuelta, con el agravante de que superaría al propio Macri en Capital por una diferencia de aproximadamente diez puntos. Para Mauricio ese resultado es inaceptable. Y para los intereses de sus cortesanos también. La decisión está tomada. Hasta en esa ?corte? los más lúcidos hablan de la falta de política que tuvo el proyecto ?Macri Presidente?.
Ese motivo (real) es la clave de la decisión. Otros laderos, mientras, atienden cosas más terrenales. La cuestión de decidir entre un proyecto presidencial o el intento de reelección no era una ?suerte de deseos?. Debería haber dependido siempre de una evaluación de las condiciones objetivas. Pero las aspiraciones de Macri, más los intereses de otros que querían heredar, fueron llevando adelante una construcción que no se sostenía por sí misma. Que necesitaba como el aire de un Peronismo Federal que a su vez no pudo con una interna dibujada y que verá las urnas, seguramente, con Alberto Rodríguez Saá en el segundo intento grande de los hermanos puntanos.
El centroderecha se quedó sin candidato para confrontar con Cristina y eso puede ir a la cuenta de Macri en la elección local, en donde residen buena parte de estos votos. Qué harán todos los que iban colgados del proyecto nacional del PRO, como Miguel del Sel, es una buena pregunta. La cancha quedó muy desierta. Y eso tiene su costo.
Durante el año pasado, analizando el escenario, Noticias Urbanas barajó la posibilidad concreta de que Mauricio Macri declinara su postulación nacional y se abocara a renovar su mandato en la Ciudad. En la nota ?Fin de año?, publicada el 31 de diciembre de 2010, dimos cuenta de esto de manera explícita, en un contexto de estrategias y estimaciones con una Cristina Fernández de Kirchner con ?efecto espuma? y cuando todavía no había una fecha establecida para los comicios locales.
Al Jefe de Gobierno se le fue reduciendo el margen de acción y tuvo que decidir mientras la Casa Rosada seguía (y sigue) inalterable en su indefinición en terreno local y a nivel nacional. Precisamente, en enero de este año, publicamos la nota ?La dama mueve primero?, donde destacamos
nuevamente la idea de que Macri jugaría en la Ciudad, subrayando que, en ese caso, la disputa pasaba por la elección del vicejefe tal cual hoy está establecida. A fines de febrero, el título de otra nota de NU es elocuente: ?Todos los escenarios PRO?.
Allí, por primera vez en los medios de este país, la ministra de Desarrollo Social de la Ciudad, María Eugenia Vidal, quien siempre fue la preferida de Mauricio Macri, sonó fuerte para compartir la hipotética fórmula. Hoy Diego Santilli,
otro firme candidato, iguala la posición de Vidal por su capacidad de articulación política y por la experiencia de dar batalla en una campaña que se presume durísima. Habrá segunda vuelta contra algún tipo de peronismo y qué mejor para el PRO que tener a uno de ellos en la fórmula, estará pensando quizás el ingeniero.
Ya en abril, con la tapa ?El PRO en su momento
más difícil?, NU adelantó la crisis que reina hoy en ese espacio. Pero sobre todo, mostró la luz de alarma que siempre pensó Macri: ?La posibilidad de perder la Ciudad es seria y concreta?. Eso implica perder el manejo de 25 mil millones este año, multiplicado por los cuatro del período con las consecuentes subas inflacionarias, más los potenciales endeudamientos de la Ciudad, algo estúpido para los amigos del poder, y con el peligro judicial de quedar en el llano para el dueño del circo y los que ponen la firma. Demasiada pérdida para un solo balance.