Hubo despacho legislativo respecto de las impugnaciones para la Defensoría del Pueblo
La Junta de Ética y la Comisión de Asuntos Constitucionales se reunieron en la tarde del lunes en el Salón Montevideo de la Legislatura porteña para emitir un despacho conjunto por el cual se resolvió aceptar las impugnaciones realizadas contra los candidatos a la Defensoría que actualmente se desempeñan como legisladores -por tener esa condición-, aceptar otras contra Alfredo Akraut -por un dictamen cuando era Director de Asuntos Jurídicos de Daniel Filmus en la Secretaría de Educación-, Antonio Brailovsky, Gustavo Lesbegueris y Diana Maffía -por asuntos relacionados con sus gestiones en la Defensoría- y desestimar por improcedentes de acuerdo a ley vigente otras impugnaciones que involucraban a muchos de los postulantes.
Entre ellas dos presentadas contra la diputada Alicia Pierini por la Coordinadora contra la Represión Policial (CORREPI), debido a "su actitud ante las situaciones de gatillo fácil" y otras que se referían a aspectos formales de corrección de currículum contra una docena de aspirantes. Éstas fueron desechadas de plano por la totalidad de los diputados presentes que ascendían al número de diez, un quórum estricto para el funcionamiento de las mismas. Marta Talotti presentó su renuncia a la postulación en el mismo acto.
De cualquier modo, los diputados Hector Costanzo (presidente de Asuntos Constitucionales) y Marcelo Vensentini (titular de la Junta de Ética) propusieron un texto a sus colegas presentes por el cual se abre el registro de participantes en la Audiencia Pública del 22 del corriente, para que quienes presentaron todas aquellas impugnaciones que fueron descartadas puedan participar de la misma "haciendo uso de la palabra" por un lapso de cinco minutos como todos los oradores.
Juliana Marino -electa diputada nacional por Fuerza Porteña-no lograba entender el texto que le habían hecho llegar y luego cuestionó en más de una oportunidad la desestimación de una impugnación presentada contra la candidatura de Alicia Pierini, que se basaba en que ésta, como legisladora, al votar la sanción de una norma en el recinto lo había hecho en contra. La diputada Pierini es visualizada por algunos sectores como una probable ocupante del sillón que dejó vacante Alicia Oliveira, por sus antecedentes en la defensa de derechos y garantías. El resto de los diputados presentes le explicaron a Marino que el "Defensor o Defensora no puede ser impugnado/a por sus decisiones políticas o votos de conciencia (en caso de ser legislador), sino que lo que tiene que hacer es contemplar que se cumpla la ley, la haya votado a favor o en contra. Luego de que se lo aclararan una y otra vez, Vensentini, Costanzo, Jorge Casabé, Santiago De Estrada, Oscar Moscariello y Enrique Rodríguez entre otros, la diputada Marino firmó en disidencia.
Apenas días después de que el rector de la Universidad de Quilmes, Julio Villar, solicitara la renuncia de su vice, Mariano Narodowski, por discrepancias ideológicas en un claro ejemplo de intolerancia académica, cuesta creer que una diputada que se dice progresista y competente como Marino pretenda aceptar impugnaciones por razones político-ideológicas, en una actitud espejo con la del quilmeño y además, como le explicaron todos sus colegas, en contra de lo que dice la ley porteña.