Luego de cinco intentos, se aprobó la Ley Seca
Aunque el dicho popular asegura que la tercera es la vencida, en este caso, fue la quinta. Luego de muchas idas y vueltas, los legisladores porteños decidieron aprobar en particular la iniciativa por la cual se prohíbe la venta de bebidas alcohólicas en todo el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, en el horario comprendido entre las 23 y las 8 del día siguiente.
La norma exceptúa de la prohibición a las pizzerías, restaurantes, casas de lunch, cafés, bares y locales bailables, siempre y cuando las bebidas alcohólicas sean consumidas dentro de estos establecimientos. También se permite el reparto a domicilio o "delivery".
Luego de un intenso debate se decidió, a propuesta del autor de la ley, Fernando Caeiro, suprimir el artículo en el cual se establecía un régimen de penalidades. El diputado Jorge Enríquez -uno de los impulsores de la iniciativa- señaló que "una norma que no prevé sanción alguna por incumplimiento a su articulado es una declaración lírica".
Sin embargo, Caeiro explicó a NOTICIAS URBANAS que "no es una ley inocua como se dijo en varios medios porque es de aplicación lo establecido en el Régimen de Faltas, artículo 6 bis de la Ordenanza 39.874, que textualmente dice que en las infracciones que no tengan señalada una penalidad expresa, la Justicia Municipal de Faltas -ahora Unidad Controladora de Faltas- podrá sancionar al infractor con la pena de multa y/o clausura y/o inhabilitación y/o decomiso de la mercadería hasta el máximo de su competencia".
"Era una utopía plantear el tema como una contravención como quería Enríquez. Y si bien me hubiera gustado establecer en el articulado exactamente cuáles iban a ser las penas por no cumplir la ley, no teníamos los votos para hacerlo. Por eso decidimos no incluir las sanciones, lo que no significa que no las vaya a haber", concluyó el diputado de Unión por Todos.
Esta ley fue sancionada en general el 17 de julio, pero su tratamiento en particular se vio interrumpido en varias ocasiones. Uno de los legisladores más críticos de esta norma es el radical Daniel Bravo, quien durante un cruce telefónico con Caeiro en el programa "Notishow al Mediodía", que se emite de lunes a viernes a las 12 por AM 950 Radio Belgrano, aseguró que la "ley es un mamarracho jurídico, que no contempla penalidades, que no tiene un plan de prevención contra el alcoholismo y que no prohíbe la publicidad, que es uno de los elementos centrales por los que ha bajado el límite de edad en el consumo de alcohol. Esta ley no soluciona absolutamente en nada", subrayó.
A lo que Caeiro contestó: "Al diputado Bravo lo respeto, ha sido un opositor férreo a esta ley y tiene sus argumentos, pero no los comparto. Creo que él tiene un exceso de permisividad en todas las conductas, yo creo que hay que poner límites al horario de venta de alcohol porque tenemos serios problemas vinculados con la seguridad. No es un mamarracho, es una ley que pone límites de horario como en otros lugares del mundo. Estoy de acuerdo en que hay ir a cuestiones más de fondo. Lo que busca esta ley no es perseguir a los jóvenes sino que se controle al comercio".