"Son cháchara y pescado podrido”
En una nueva audiencia del Juicio por el incendio en Cromañón, Ana María Fernández, a cargo de la Unidad Polivalente de Inspecciones y luego adjunta de la Dirección General de Fiscalización y Control (DFyC), fue la primera en ampliar su indagatoria. Volvió a deslindar responsabilidades y otorgó estadísticas en la que pretendía sustentar su crecimiento inspectivo durante el período que estuvo a su cargo.
El escenógrafo de Callejeros, Daniel Cardell, fue el primero de los integrantes de la banda en hacer uso de su derecho a ampliar su indagatoria. ?Paso a dar lectura a mi declaración y luego voy a hablar?. Se refirió a que era un error acusarlo ?ya que solo fui a exponer una escenografía. Esas eran mis tareas?.
Cardell sobre el cacheo sostuvo que fue el ?más riguroso de la historia? y negó el incentivo de uso de pirotecnia. Habló de una persecución del Estado hacia la banda tras el incendio.
Su defensa continuó con la presentación de filmaciones sobre recitales en los que se veía la utilización de pirotecnia. Los videos eran de bandas como Las Pelotas, Divididos, Bersuit Bergarabat, Los Piojos.
Amelia Borras, madre de una vìctima y recordada por su testimonio conmovedor por haber estado dentro del boliche incendiado, salió en defensa de las bandas "que tocaban en estadios abiertos".
El escenógrafo, además, recargó sobre Juan Carlos Blander, empresario en seguridad privada para recitales. ?La gente de Blander nunca revisó ningún flete porque llegaban media hora antes de dar puerta en los recitales, sea Quilmes, Obras o Excursionista?.
Cardell, quien tuvo a su novia internada, defendió a Callejeros diciendo que "vienen de la clase trabajadora, son gente de bien", recordó que "son víctimas del terrorismo de Estado" -por uno de sus asistentes- y que son ?sobrevivientes de esta porquería, nunca respondimos las injurias de quienes podrían ser nuestros padres?.
Sobre el uso de pirotecnia dijo que "era una costumbre que llevaba 10 años" y que se quiso enfrentar dos grupos de fanáticos (algo que realizan constantemente los abogados defensores Albino Stefanuolo y Pedro D?Attoli).
?Soy totalmente incocente de lo que me culpan. Espero que estén libres de presiones políticas?, concluyó.
Quien continuó en el orden de declaraciones, sentándose a un costado de los tres jueces que conforman el Tribunal Oral en lo Criminal N° 24, fue Juan Carbone, el saxofonista.
"Desde chico fui músico", empezó diciendo para luego arremeter con una declaración cargada de fuerza, de gestos, de acusaciones, e ironías.
"Mi nombre se nombró ocho veces en nueves meses de juicio entonces no entiendo si la imputación penal es personal porqué lo hacen para todos. Lucini (por el juez de primera instancia) me procesa por la venta de entradas cuando jamás lo hice?.
Carbone se refirió a la habilitación ?como una galletita que se la come cualquiera, es responsabilidad de los inspectores?. Además, ironizó sobre el cacheo con enojo.
Respecto al cohecho, pago de coimas a la policía para exceder la cantidad de público, ?la secretaria temblaba cuando me tomó declaración. Todo por un papelito que encontraron tirado que es de cualquier banda. No entiendo porque primero Crotto (María Angélica) nos dio el sobresimiento, se tomó licencia, y vino Lucini que nos imputó?.
Sobre la carátula de la causa como "estrago doloso", Carbone elevó el tono de voz y los gestos. ?¿Que quise matar, asesinar a mi papá, a los familiares de mis compañeros, a mis fans?. No puede ser que una banda se juntó para matar. Que alguien me lo explique?, dijo.
Además, el saxofonista recargó sobre Mario Díaz. ?Él sí sabía de la puerta cerrada con candado. Él tenía la llave de ese candado y anda tranquilo por su casa tomando mate y, a mí, porque no vi que estaba cerrado estoy acá?.
?Esta chica Aldana Pera (ex prensa de la banda) vino a mentir al juicio. Sacó un comunicado en una revista que no le importa a nadie y sin autorización. Si hablé cuatro veces con ella es mucho, y nunca vino a un ensayo nuestro. Aldana fue la única que dijo que dar puerta (o sea apertura al público) lo hacia Lolo (Bussi, jefe de seguridad de la banda) y todo lo demás Villareal (Raúl)?.
Antes de finalizar sostuvo que ?estas imputaciones son cháchara y pescado podrido, me pueden explicar qué tengo que ver con este techo, la puerta y el blindex?. A lo que finalizò con la tìpica frase "soy inocente".